A la hora de Nona .::. a-16

1. A la hora de nona, a la hora de nona
el Señor se inmoló en la cruz.
Con los brazos abiertos,
el martirio en el cuerpo
el Señor se ofreció en la cruz.
Con los brazos abiertos de dolor,
a la hora de nona exclamó:
“a tus manos, oh Padre,
a tus manos, oh Padre,
encomiendo mi espíritu,
encomiendo mis gentes
en el misterio de mi dolor,
encomiendo mi vida
con mi martirio redentor,
te lo ofrezco, Señor,
te lo ofrezco, Señor”.

2. Al caer de tarde, al Señor de los Cielos
en silencio le enterraron con dolor.
En la tumba del huerto,
el sepulcro era nuevo
y la tierra en su seno lo abrazó.
Pero el grano enterrado floreció,
y el lucero del día se encendió,
y salió del sepulcro,
renació la esperanza
en el día de Pascua,
celebremos la alianza
porque el Señor resucitó,
celebremos la Pascua
porque el Señor nos redimió.
Vive Cristo, el Señor.
Vive Cristo, el Señor.
Ha vencido a la muerte,
vive Cristo mi Señor,
ha triunfado la vida
viviré para mi Dios.

// AMEN, AMEN, ALELUYA, ALELUYA (Bis)

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Mt. 27. 46-50

46 Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: “‘Elí, Elí, lemá sabactani’” , que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. 47 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: “Está llamando a Elías”. 48 En seguida, uno de ellos corrió a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber. 49 Pero los otros le decían: “Espera, veamos si Elías viene a salvarlo”. 50 Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu.

Mc. 15. 33-37

33 Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde; 34 y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: «Eloi, Eloi, lamá sabactani», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». 35 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: «Está llamando a Elías». 36 Uno corrió a mojar una esponja en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña le dio de beber, diciendo: «Vamos a ver si Elías viene a bajarlo». 37 Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró.

Lc. 23. 44-46

44 Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde. 45 El velo del Templo se rasgó por el medio. 46 Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» . Y diciendo esto, expiró.