Bondadoso Creador de los hombres .::. b-25

1. Bondadoso Creador de los hombres:
con tu Ley ordenaste los seres;
por tu orden la Tierra produjo,
los reptiles, ganados y fieras.

2. Por la tarde, ya todo acabado,
finalmente en el barro soplaste;
y surgió con tu imagen el hombre
para el cual Tú quisiste ser Padre.

3. Da tu gracia que ayude en la vida
y conduzca a la gloria del cielo,
destruyendo las guerras y el odio,
reforzando el amor verdadero.

4. Gloria al Padre, Creador de los hombres,
con el Hijo encarnado por ellos,
y al Espíritu Santo enviado
como luz, enseñanza y consuelo. Amén.

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Gn. 1. 24-31

24 Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie». Y así sucedió. 25 Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno.

26 Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo».

27 Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.

28 Y los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra». 29 Y continuó diciendo: «Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento. 30 Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde». Y así sucedió. 31 Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.

Jb. 39

1 ¿Sabes tú cómo dan a luz las cabras monteses? ¿Observas el parto de las ciervas?

2 ¿Cuentas los meses de su gravidez y conoces el tiempo de su alumbramiento?

3 Ellas se agachan, echan sus crías y depositan sus camadas.

4 Sus crías se hacen robustas y crecen, se van al campo y no vuelven más.

5 ¿Quién dejó en libertad al asno salvaje y soltó las ataduras del onagro?

6 Yo le di la estepa como casa y como morada, la tierra salitrosa.

7 Él se ríe del tumulto de la ciudad, no oye vociferar al arriero.

8 Explora las montañas en busca de pasto, va detrás de cada brizna verde.

9 ¿Aceptará servirte el toro salvaje y pasará la noche junto a tu establo?

10 ¿Lo mantendrás sobre el surco con una rienda y trillará los valles detrás de ti?

11 ¿Contarías con él porque tiene mucha fuerza o podrías encomendarle tus trabajos?

12 ¿Confías acaso que él volverá para reunir los granos en tu era?

13 El avestruz bate sus alas alegremente, pero no tiene el plumaje de la cigüeña.

14 Cuando abandona sus huevos en la tierra y deja que se calienten sobre el polvo, 15 olvida que un pie los puede pisar y que una fiera puede aplastarlos.

16 Es cruel con sus crías, como si no fueran suyas, y no teme que sea vana su labor,

17 porque Dios le negó la sabiduría y no le concedió la inteligencia.

18 Pero apenas se levanta y toma impulso, se ríe del caballo y de su jinete.

19 ¿Le das tú la fuerza al caballo y revistes su cuello de crines?

20 ¿Lo haces saltar como una langosta? ¡Es terrible su relincho altanero!

21 Él piafa de contento en la llanura, se lanza con brío al encuentro de las armas: 22 se ríe del miedo y no se asusta de nada, no retrocede delante de la espada.

23 Por encima de él resuena la aljaba, la lanza fulgurante y la jabalina.

24 Rugiendo de impaciencia, devora la distancia, no se contiene cuando suena la trompeta.

25 Relincha a cada toque de trompeta, desde lejos olfatea la batalla, las voces de mando y los gritos de guerra.

26 ¿Es por tu inteligencia que se cubre de plumás el halcón y despliega sus alas hacia el sur?

27 ¿Por una orden tuya levanta vuelo el águila y pone su nido en las alturas?

28 La roca es su morada de día y de noche, la peña escarpada es su fortaleza.

29 Desde allí está al acecho de su presa y sus ojos miran a lo lejos.

30 Sus pichones se hartan de sangre; donde hay cadáveres, allí está ella.

Sal. 49. 10-11

10 Porque son mías todas las fieras de la selva, y también el ganado de las montañas más altas. 11 Yo conozco los pájaros de los montes y tengo ante mí todos los animales del campo.

Sal. 8. 5-9

5 ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides?

6 Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; 7 le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies:

8 todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes; 9 las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas.

Ecli. 17. 1-4

1 El Señor creó al hombre de la tierra y lo hace volver de nuevo a ella.

2 Le señaló un número de días y un tiempo determinado, y puso bajo su dominio las cosas de la tierra.

3 Lo revistió de una fuerza semejante a la suya y lo hizo según su propia imagen.

4 Hizo que todos los vivientes lo temieran, para que él dominara las fieras y los pájaros.

Gn. 5. 1. 3

1 La lista de los descendientes de Adán es la siguiente: Cuando Dios creó al hombre, lo hizo semejante a él.

3 Adán tenía ciento treinta años cuando engendró un hijo semejante a él, según su imagen, y le puso el nombre de Set.

9. 6

Sab. 2. 23

23 Dios creó al hombre para que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su propia naturaleza,

Col. 1. 15

15 Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación,

3. 10

2 Cor. 4. 4

4 para los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les ha enceguecido el entendimiento, a fin de que no vean resplandecer el Evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.

Ef. 4. 24

24 y revestirse del hombre nuevo, creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad.

Sant. 3. 7. 9

7 Animales salvajes y pájaros, reptiles y peces de toda clase, han sido y son dominados por el hombre. 9 Con ella bendecimos al Señor, nuestro Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios.

1 Cor. 11. 7

Col. 3. 10

10 y se revistieron del hombre nuevo, aquel que avanza hacia el conocimiento perfecto, renovándose constantemente según la imagen de su Creador.

Ef. 4. 24

24 y revestirse del hombre nuevo, creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad.

Mt. 19. 4

4 Él respondió: “¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer;

Mc. 10. 6

6 Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer.

Col. 1. 15-19

15 Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, 16 porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él.

17 Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él.

18 Él es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. Él es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, 19 porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud.

Sant. 5. 1. 3

1 Ustedes, los ricos, lloren y giman por las desgracias que les van a sobrevenir.

3 Su oro y su plata se han herrumbrado, y esa herrumbre dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como un fuego. ¡Ustedes han amontonado riquezas, ahora que es el tiempo final!

Sab. 2. 23

23 Dios creó al hombre para que fuera incorruptible y lo hizo a imagen de su propia naturaleza,

Col. 1. 15

15 Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación,

2 Cor. 4. 4

4 para los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les ha enceguecido el entendimiento, a fin de que no vean resplandecer el Evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.

Gn. 8. 17

17 Saca también a todos los seres vivientes que están contigo -aves, ganado o cualquier clase de animales que se arrastran por el suelo- y que ellos llenen la tierra, sean fecundos y se multipliquen”.

9. 1

Sal. 8. 6-9

6 Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; 7 le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies:

8 todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes; 9 las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas.

Ecli. 17. 2-4

2 Le señaló un número de días y un tiempo determinado, y puso bajo su dominio las cosas de la tierra.

3 Lo revistió de una fuerza semejante a la suya y lo hizo según su propia imagen.

4 Hizo que todos los vivientes lo temieran, para que él dominara las fieras y los pájaros.

Sab. 9. 2

2 y con tu Sabiduría formaste al hombre, para que dominara a los seres que tú creaste,

10. 2

Sal. 104. 24

24 El Señor hizo a su pueblo muy fecundo, más fuerte que sus mismos opresores;

Ecl. 3. 11

11 Él hizo todas las cosas apropiadas a su tiempo, pero también puso en el corazón del hombre el sentido del tiempo pasado y futuro, sin que el hombre pueda descubrir la obra que hace Dios desde el principio hasta el fin.

7. 29

Ecli. 39. 21. 33

21 No ha y por qué decir: “¿Qué es esto? ¿Para qué está? ”. Porque todo ha sido creado con un fin.

33 “Las obras del Señor son todas buenas, y a su debido tiempo, él provee a toda necesidad.

1 Tim. 4. 4

4 Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable, si se lo recibe con acción de gracias,

Gn. 2. 7

4aEste fue el origen del cielo y de la tierra cuando fueron creados.4bCuando el Señor Dios hizo la tierra y el cielo, 7 Entonces el Señor Dios modeló al hombre con arcilla del suelo y sopló en su nariz un aliento de vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente.

Sal. 104. 29-30

29 Transformó sus aguas en sangre e hizo morir a sus peces; 30 el país quedó cubierto de ranas, hasta en los aposentos del rey;

Jb. 34. 14-15

14 Si él retirara su espíritu y recogiera su aliento de vida, 15 todos los vivientes expirarían a la vez y los hombres volverían al polvo.

Ecl. 12. 7

7 antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio.

Jb. 27. 3

3 mientras haya en mí un aliento de vida y el soplo de Dios esté en mis narices,

Gn. 3. 19

19 Ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la tierra, de donde fuiste sacado. ¡Porque eres polvo y al polvo volverás!».

Gn. 1. 27

27 Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.

Is. 45. 9-11

9 ¡Ay del que desafía al que lo modela, siendo sólo un tiesto entre los tiestos de la tierra! ¿Acaso la arcilla dice al alfarero: "¿Qué haces?" o "Tu obra no tiene asas"?

10 ¡Ay del que dice a un padre: "¿Qué has engendrado?", o a una mujer: "¿Qué has dado a luz?"!

11 Así habla el Señor, el Santo de Israel, el que lo modela: ¿Acaso van a interrogarme sobre mis hijos y a darme órdenes sobre la obra de mis manos?

Jer. 18. 1-6

1 Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: 2 “Baja ahora mismo al taller del alfarero, y allí te haré oír mis palabras”. 3 Yo bajé al taller del alfarero, mientras él trabajaba en el torno. 4 Y cuando la vasija que estaba haciendo le salía mal, como suele pasar con la arcilla en manos del alfarero, él volvía a hacer otra, según le parecía mejor.

5 Entonces la palabra del Señor me llegó en estos términos: 6 ¿No puedo yo tratarlos a ustedes, casa de Israel, como ese alfarero? –oráculo del Señor–. Sí, como la arcilla en la mano del alfarero, así están ustedes en mi mano, casa de Israel.

Rom. 9. 21

21 ¿No es el alfarero dueño de su arcilla, para hacer de un mismo material una vasija fina o una ordinaria?

1 Cor. 15. 45

45 Esto es lo que dice la Escritura: El primer hombre, Adán, fue creado como un ser viviente; el último Adán, en cambio, es un ser espiritual que da la Vida.

Sab. 15. 11

11 Porque desconoce a aquel que lo modeló, al que le infundió un alma capaz de actuar y le transmitió un soplo vital.

Is. 29. 16

16 ¡Qué desatino el de ustedes! ¿Acaso se puede pensar que el alfarero es igual al barro para que la obra diga al que la hizo: “No me ha hecho él”, y la vasija diga de su alfarero: “No entiende nada”?