Es verdad que las luces del alba .::. e-64

1. Es verdad que las luces del alba
del día de hoy
son más puras, radiantes y bellas
por gracia de Dios.

Es verdad que yo siento en mi vida,
muy dentro de mi,
que la gracia de Dios es mi gracia,
que no merecí.

Viviré en alabanza al Padre,
que al Hijo nos dió
y que el Santo Paráclito inflame
nuestra alma en amor.

2. Es verdad que la gracia del Padre,
en Cristo Jesús,
es la gloria del hombre y del mundo
bañados en luz.

Es verdad que la Pascua de Cristo
es Pascua por mí,
que su muerte y victoria me dieron
eterno vivir.

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Gn. 1. 3-5

3 Entonces Dios dijo: «Que exista la luz». Y la luz existió. 4 Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; 5 y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.

1 Tes. 4. 17

17 Después nosotros, los que aún vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos al cielo, sobre las nubes, al encuentro de Cristo, y así permaneceremos con el Señor para siempre.

Apoc. 1. 18

18 Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre y tengo la llave de la Muerte y del Abismo.

Jn. 6. 51-56

51 Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».

52 Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?». 53 Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes.

54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

55 Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida.

56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.

Jn. 3. 16-17

16 Si, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.

17 Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.