Jesús en el Templo .::. j-25

1. En el templo te esperaba
aquel hombre justo y sabio,
a quien el Espíritu de Dios
reveló tu santo Nombre,
a quien una voz del corazón
dijo que era ser Cristo
redentor, salvador.

Presuroso anunciaba
lo que tanto había guardado
en su noble corazón,
Tú serás el Mesías
y a tu madre muy serio señalaba,
dura espada atravesará tu alma.
María pues Él dará su vida,
para salvar los corazones.

Ahora puedes, Señor, según tu querer,
dejar que este siervo se vaya en paz.
Porque han visto mis ojos,
el misterio de tu Salvación.
La que has preparado
a la vista de todos tus pueblos,
ilumíname para poder dar gloria a tu Cruz.

2. Y tus padres admirados,
a tu padre carpintero un gozo invadió.
Y tu madre María, generosa sonreía su destino.
Que se haga Señor tu Voluntad,
mi vida será siempre tuya.
Aquí estoy Señor mi Dios.

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Lc. 2. 25-35

25 Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él 26 y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. 27 Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:

29 «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, 30 porque mis ojos han visto la salvación 31 que preparaste delante de todos los pueblos: 32 luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

33 Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. 34 Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, 35 y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».