Nuevo sol ilumina el horizonte .::. n-40

1. Nuevo sol ilumina el horizonte:
el lucero que brilla en la mañana;
es la luz que hacia el mundo el Padre envía
para darnos la vida verdadera

2. Esta luz es camino y es palabra:
quien la sigue jamás anda en tinieblas;
quien la acoge, recibe el don del Padre,
el poder de ser hijos por la gracia.

3. Al que viste los lirios de los campos
y también a las aves da su grano,
por el don de su Hijo demos gracias
y sirvámosle siempre en la alegría.

4. Gloria a Ti, Padre nuestro, y a tu Hijo
el Señor Jesucristo, nuestro hermano,
y al Espíritu Santo que en nosotros
glorifica tu nombre por los siglos. Amén.

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Gn. 1. 3-4

3 Entonces Dios dijo: «Que exista la luz». Y la luz existió. 4 Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas;

Mt. 4. 16

16 El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz.

Mt. 6. 23

23 Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!”

Lc. 11. 34

34 La lámpara del cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo está sano, todo tu cuerpo está iluminado; pero si tu ojo está enfermo, también tu cuerpo estará en tinieblas.

Jn. 8. 12

12 Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida».

Jn. 12. 35

35 Jesús les respondió: «La luz está todavía entre ustedes, pero por poco tiempo. Caminen mientras tengan la luz, no sea que las tinieblas los sorprendan: porque el que camina en tinieblas no sabe a dónde va. 36bDespués de hablarles así, Jesús se fue y se ocultó de ellos.

Mt. 5. 9

9 Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

Lc. 20. 36

36 Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y, al ser hijos de la resurrección, son hijos de Dios.

Jn. 1. 12

12 Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.

Jn. 11. 52

52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Rom. 8. 14. 16. 19. 21

14 Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.

16 El mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.

19 En efecto, toda la creación espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios.

21 Porque también la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Rom. 9. 8

8 Esto quiere decir que los hijos de Dios no son los que han nacido de la carne, y que la verdadera descendencia son los hijos de la promesa.

Gál. 3. 26

26 Porque todos ustedes, por la fe, son hijos de Dios en Cristo Jesús,

Flp. 2. 15

15 así serán irreprochables y puros, hijos de Dios sin mancha, en medio de una generación extraviada y pervertida, dentro de la cual ustedes brillan como haces de luz en el mundo,

1 Jn. 3. 1-2. 10

1 ¡Miren cómo nos amó el Padre! Quiso que nos llamáramos hijos de Dios, y nosotros lo somos realmente. Si el mundo no nos reconoce, es porque no lo ha reconocido a él.

2 Queridos míos, desde ahora somos hijos de Dios, y lo que seremos no se ha manifestado todavía. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

10 Los hijos de Dios y los hijos del demonio se manifiestan en esto: el que no practica la justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.

1 Jn. 5. 2

2 La señal de que amamos a los hijos de Dios es que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.

Mt. 6. 26-28

26 Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? 27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? 28 ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer.

Mt. 10. 29-31

29 ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. 30 Ustedes tienen contados todos sus cabellos. 31 No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.

Lc. 12. 6-7. 24-27

6 ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. 7 Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros. 24 Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que los pájaros! 25 ¿Y quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un instante al tiempo de su vida? 26 Si aun las cosas más pequeñas superan sus fuerzas, ¿por qué se inquietan por las otras? 27 Fíjense en los lirios: no hilan ni tejen; sin embargo, les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.