Se cubrieron de luto los montes [LH | ES] .::. s-36

[1. ANTONIO ALCALDE]

1. Se cubrieron de luto los montes
a la hora de nona.
El Señor rasgó el velo del templo
a la hora de nona.

Dieron gritos las piedras en duelo
a la hora de nona.
Y Jesús inclinó la cabeza
a la hora de nona.

Hora de gracia,
en que Dios da su paz a la tierra
a la hora de nona.

2. Levantaron sus ojos los pueblos
a la hora de nona.
Contemplaron al que traspasaron
a la hora de nona.

Del costado manó sangre y agua
a la hora de nona.
Quien lo vio es el que da testimonio
a la hora de nona.

Hora de gracia,
en que Dios da su paz a la tierra
a la hora de nona. Amén.

[2. Beatriz Elamado]

1. Se cubrieron de luto los montes
a la hora de nona.
El Señor rasgó el velo del templo
a la hora de nona.

Dieron gritos las piedras en duelo
a la hora de nona.
Y Jesús inclinó la cabeza
a la hora de nona.

// Hora de gracia,
en que Dios da su paz (bis)
a la tierra
// por la sangre de Cristo. (4 veces)

2. Levantaron sus ojos los pueblos
a la hora de nona.
Contemplaron al que traspasaron
a la hora de nona.

Del costado manó sangre y agua
a la hora de nona.
Quien lo vio es el que da testimonio
a la hora de nona.

// Hora de gracia,
en que Dios da su paz (bis)
a la tierra
// por la sangre de Cristo. (4 veces)

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Mt. 27. 46-51

46 Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: “‘Elí, Elí, lemá sabactani’” , que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. 47 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: “Está llamando a Elías”. 48 En seguida, uno de ellos corrió a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber. 49 Pero los otros le decían: “Espera, veamos si Elías viene a salvarlo”. 50 Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu.

51 Inmediatamente, el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron

Mc. 15. 33-38

33 Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde; 34 y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: «Eloi, Eloi, lamá sabactani», que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». 35 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: «Está llamando a Elías». 36 Uno corrió a mojar una esponja en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña le dio de beber, diciendo: «Vamos a ver si Elías viene a bajarlo». 37 Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró. 38 El velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Lc. 23. 44-46

44 Era alrededor del mediodía. El sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde. 45 El velo del Templo se rasgó por el medio. 46 Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» . Y diciendo esto, expiró.

Jn. 19. 37

37 Y otro pasaje de la Escritura, dice: Verán al que ellos mismos traspasaron.