Te está cantando el martillo .::. t-18

1. Te está cantando el martillo,
y rueda en tu honor la rueda.
Puede que la luz no pueda
librar del humo su brillo.
¡Qué sudoroso y sencillo
te pones a mediodía,
Dios en la dura porfía
de estar sin pausa creando,
y verte necesitando
del hombre más cada día!

Quien diga que Dios ha muerto
que salga a la luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.

2. Ya no es su sitio el desierto
ni en la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está sin mortaja
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde. Amén.

[Al final, repite el estribillo 2 veces...]

Textos bíblicos relacionados: desarrollo

* El TEXTO BÍBLICO del AUDIO de las siguientes citas bíblicas RELACIONADAS al canto es el de la primera versión de la Biblia EL LIBRO DEL PUEBLO DE DIOS (1.980); cuando no hay coincidencia entre audio y texto, se debe a que AÚN no se han puesto esos textos en el sitio, y se usan los de la edición del año 2003, que sí están completos.

Prov. 12. 14

14 El hombre se sacia con el fruto de sus palabras, y cada uno recibe el salario de su trabajo.

Prov. 24. 27

27 Ordena tu trabajo afuera, prepáralo en el campo, y después edificarás tu casa.

Prov. 31. 17

Jet 17 Ciñe vigorosamente su cintura y fortalece sus brazos para el trabajo.

Ecl. 2. 10

10 No negué a mis ojos nada de lo que pedían, ni privé a mi corazón de ningún placer; mi corazón se alegraba de todo mi trabajo, y este era el premio de todo mi esfuerzo.

Sab. 3. 15

15 Porque es glorioso el fruto de los trabajos honestos, e indefectible la raíz de la Sabiduría.

Sab. 10. 10-17

10 Al justo que huía de la ira de su hermano, ella lo guió por senderos rectos; le mostró la realeza de Dios, y le dio el conocimiento de las cosas santas; lo hizo prosperar en sus duros trabajos y multiplicó el fruto de sus esfuerzos; 11 lo asistió contra la codicia de sus explotadores, y lo colmó de riquezas; 12 lo protegió contra sus enemigos y lo defendió de los que acechaban contra él; y le otorgó la palma en un rudo combate, para que supiera que la piedad es más poderosa que todo.

13 Ella no abandonó al justo que fue vendido, sino que lo libró del pecado; 14 descendió con él a la cisterna, y no lo abandonó en la prisión hasta entregarle el cetro de la realeza y la autoridad sobre los que lo sojuzgaban; así puso en evidencia la mentira de sus calumniadores y le dio una gloria eterna.

15 Ella liberó de una nación opresora a un pueblo santo, a una raza irreprochable.

16 Entró en el alma de un servidor del Señor y enfrentó a reyes temibles con prodigios y señales.

17 Otorgó a los santos la recompensa de sus trabajos y los condujo por un camino admirable; fue para ellos una sombra protectora durante el día y un fulgor de estrellas durante la noche.

Sab. 17. 20

20 Porque el mundo entero estaba iluminado por una luz resplandeciente y se dedicaba libremente a sus trabajos;

Ecli. 7. 15

15 No detestes los trabajos penosos ni el trabajo del campo, creado por el Altísimo.

Ecli. 38. 24-34

24 La sabiduría del escriba exige tiempo y dedicación, y el que no está absorbido por otras tareas, se hará sabio.

25 ¿Cómo se hará sabio el que maneja el arado y se enorgullece de empuñar la picana, el que guía los bueyes, trabaja con ellos, y no sabe hablar más que de novillos?

26 Él pone todo su empeño en abrir los surcos y se desvela por dar forraje a las terneras.

27 Lo mismo pasa con el artesano y el constructor, que trabajan día y noche; con los que graban las efigies de los sellos y modifican pacientemente los diseños: ellos se dedican a reproducir el modelo y trabajan hasta tarde para acabar la obra.

28 Lo mismo pasa con el herrero, sentado junto al yunque, con la atención fija en el hierro que forja: el vaho del fuego derrite su carne y él se debate con el calor de la fragua; el ruido del martillo ensordece sus oídos y sus ojos están fijos en el modelo del objeto; pone todo su empeño en acabar sus obras y se desvela por dejarlas bien terminadas.

29 Lo mismo pasa con el alfarero, sentado junto a su obra, mientras hace girar el torno con sus pies: está concentrado exclusivamente en su tarea y apremiado por completar la cantidad;

30 con su brazo modela la arcilla y con los pies vence su resistencia; pone todo su empeño en acabar el barnizado y se desvela por limpiar el horno.

31 Todos ellos confían en sus manos, y cada uno se muestra sabio en su oficio.

32 Sin ellos no se levantaría ninguna ciudad, nadie la habitaría ni circularía por ella.

33 Pero no se los buscará para el consejo del pueblo ni tendrán preeminencia en la asamblea; no se sentarán en el tribunal del juez ni estarán versados en los decretos de la Alianza.

34 No harán brillar la instrucción ni el derecho, ni se los encontrará entre los autores de proverbios. Sin embargo, ellos afianzan la creación eterna y el objeto de su plegaria son los trabajos de su oficio.