Espiritualidad JUDÍA

Cada Semana se lee un grupo de párrafos del Penteteuco (Parashá), y al que le sigue una selección de textos históricos o proféticos (Haftarát). Como el año judío tiene 54 semanas, hay 54 Parashá. Cada una se denomina por la primer palabra del párrafo.
RECORDEMOS que en el culto judío no se lee o pronuncia el NOMBRE DE DIOS: YAHVÉ, e, incluso, no ESCRIBEN "DIOS", sino: "D-os", o algo parecido.

Día 26 :: Día 26

Salmo 119. II [Día 26]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 119. 97-176:

Mem 97 ¡Cuánto amo tu ley, todo el día la medito! 98 Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos, porque siempre me acompañan. 99 Soy más prudente que todos mis maestros, porque siempre medito tus prescripciones. 100 Soy más inteligente que los ancianos, porque observo tus preceptos.

101 Yo aparto mis pies del mal camino, para cumplir tu palabra. 102 No me separo de tus juicios, porque eres tú el que me enseñas. 103 ¡Qué dulce es tu palabra para mi boca, es más dulce que la miel! 104 Tus preceptos me hacen comprender: por eso aborrezco el camino de la mentira.

Nun 105 Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi camino. 106 Hice el juramento –y lo sostengo– de cumplir tus justas decisiones. 107 Estoy muy afligido, Señor: vivifícame, conforme a tu palabra. 108 Acepta, Señor, las ofrendas de mis labios, y enséñame tus decisiones.

109 Mi vida está en constante peligro, pero yo no me olvido de tu ley. 110 Los pecadores me tienden una trampa, pero yo no me aparto de tus preceptos. 111 Tus prescripciones son mi herencia para siempre, porque alegran mi corazón. 112 Estoy decidido a cumplir tus preceptos, siempre y a la perfección

Sámec 113 Detesto la doblez del corazón y amo tu ley, 114 Tú eres mi amparo y mi escudo: yo espero en tu palabra. 115 Que los malvados se aparten de mí: yo cumpliré los mandamientos de mi Dios. 116 Sé mi sostén conforme a tu promesa, y viviré: que mi esperanza no quede defraudada.

117 Dame tu apoyo y seré salvado, y fijaré la mirada en tus preceptos. 118 Tú abandonas a los que se desvían de tus preceptos, porque todo lo que piensan es mentira. 119 Tú eliminas como escoria a los impíos, por eso amo tus prescripciones. 120 Mi carne se estremece de temor por ti, y respeto tus decisiones.

Ain 121 He obrado conforme al derecho y a la justicia: no me entregues a mis opresores. 122 Otorga una garantía a mi favor, para que no me opriman los orgullosos. 123 Mis ojos se consumen por tu salvación y por tu promesa de justicia. 124 Trátame conforme a tu bondad, y enséñame tus preceptos.

125 Yo soy tu servidor: instrúyeme, y así conoceré tus prescripciones. 126 Ha llegado, Señor, el tiempo de obrar; han quebrantado tu ley. 127 Por eso amo tus mandamientos y los prefiero al oro más fino. 128 Por eso me guío por tus preceptos y aborrezco todo camino engañoso.

Pe 129 Tus prescripciones son admirables: por eso las observo. 130 La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante. 131 Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos. 132 Vuelve tu rostro y ten piedad de mí; es justo que lo hagas con los que aman tu Nombre.

133 Afirma mis pasos conforme a tu palabra, para que no me domine la maldad. 134 Líbrame de la opresión de los hombres, y cumpliré tus mandamientos. 135 Que brille sobre mí la luz de tu rostro, y enséñame tus preceptos. 136 Ríos de lágrimas brotaron de mis ojos, porque no se cumple tu ley.

Sade 137 Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos. 138 Tú impones tus prescripciones con justicia y con absoluta lealtad. 139 El celo me consume, porque mis adversarios olvidan tu palabra. 140 Tu palabra está bien acrisolada, y por eso la amo.

141 Soy pequeño y despreciable, pero no olvido tus preceptos. 142 Tu justicia es eterna y tu ley es la verdad. 143 Cuando me asalta la angustia y la opresión, tus mandamientos son toda mi alegría. 144 La justicia de tus prescripciones es eterna; instrúyeme y viviré.

Cof 145 Yo clamo de todo corazón: escúchame, Señor, y observaré tus preceptos. 146 Clamo a ti: sálvame, y cumpliré tus prescripciones. 147 Me anticipo a la aurora para implorar tu ayuda; yo espero en tu palabra. 148 Mis ojos se anticipan a las vigilias de la noche, para meditar tus enseñanzas.

149 Por tu amor, oye mi voz, Señor; vivifícame por tu justicia. 150 Se acercan a mí los que me persiguen con perfidia, los que están alejados de tu ley. 151 Pero tú estás cerca, Señor, y todos tus mandamientos son verdaderos. 152 Yo sé desde hace mucho tiempo que tú afirmaste para siempre tus prescripciones.

Res 153 Mira mi aflicción y líbrame, porque no me olvido de tu ley. 154 Defiende mi causa y sálvame; vivifícame, conforme a tu promesa. 155 La salvación está lejos de los impíos, porque no buscan tus preceptos. 156 Tu compasión es muy grande, Señor; vivifícame por tu justicia.

157 Son muchos los que me persiguen y me oprimen, pero yo no me desvié de tus prescripciones. 158 Veo a los pecadores y siento indignación, porque no cumplen tu palabra. 159 Mira, Señor, que yo amo tus preceptos: vivifícame por tu amor. 160 Lo primordial de tu palabra es la verdad, y tus justos juicios permanecen para siempre.

Sin 161 Los poderosos me persiguen sin motivo, pero yo temo únicamente tu palabra. 162 Yo me alegro en tu promesa, como quien logra un gran botín. 163 Odio y aborrezco la mentira; en cambio, amo tu ley. 164 Te bendigo muchas veces al día, porque tus juicios son justos.

165 Los que aman tu ley gozan de una gran paz, nada los hace tropezar. 166 Yo espero tu salvación, Señor, y cumplo tus mandamientos. 167 Mi alma observa tus prescripciones, y las ama intensamente. 168 Yo observo tus mandamientos y tus prescripciones, porque tú conoces todos mis caminos.

Tau 169 Que mi clamor se acerque a ti, Señor: instrúyeme conforme a tu palabra. 170 Que mi plegaria llegue a tu presencia: líbrame, conforme a tu promesa. 171 Que mis labios expresen tu alabanza, porque me has enseñado tus preceptos. 172 Que mi lengua se haga eco de tu promesa, porque todos tus mandamientos son justos.

173 Que tu mano venga en mi ayuda, porque yo elegí tus preceptos. 174 Yo ansío tu salvación, Señor, y tu ley es toda mi alegría. 175 Que yo viva y pueda alabarte, y que tu justicia venga en mi ayuda. 176 Ando errante como una oveja perdida: ven a buscar a tu servidor. Yo nunca olvido tus mandamientos.
* Jesús, María, José, la Sagrada Familia, eran una familia JUDÍA. Jesús era un judío practicante: iba cada Sábado a la Sinagoga, a participar del culto comunitario. Lc. 4. 16 cuenta que hace la lectura, y lee el libro del profeta Isaías; técnicamente, hizo la lectura de la HAFTARAT (como MAFTIR), o sea, leyó la selección de textos históricos o proféticos, relacionado a la Parashá de la semana (grupo de párrafos de la Torá = Pentateuco, que se leen en las casas y en las sinagogas, y que se lee después de la Parashá semanal).
* Este lugar nos ayudará a conocer nuestras raíces judías, y muchas razones por las que hacemos algunas cosas en la Iglesia.