Espiritualidad JUDÍA

Cada Semana se lee un grupo de párrafos del Penteteuco (Parashá), y al que le sigue una selección de textos históricos o proféticos (Haftarát). Como el año judío tiene 54 semanas, hay 54 Parashá. Cada una se denomina por la primer palabra del párrafo.
RECORDEMOS que en el culto judío no se lee o pronuncia el NOMBRE DE DIOS: YAHVÉ, e, incluso, no ESCRIBEN "DIOS", sino: "D-os", o algo parecido.

Día 4 :: Día 4

Salmo 23 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 23:

1 Salmo de David. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

2 Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas 3 y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

4 Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

5 Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

6 Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.

Salmo 24 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 24:

1 Salmo de David. Canto inicial Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, 2 porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano.

3 ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

4 El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente: 5 él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. 6 Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob

7 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

8 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates.

9 ¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria!

10 ¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

Salmo 25 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 25:

1 De David. Alef A ti, Señor, elevo mi alma, Bet 2 Dios mío, yo pongo en ti mi confianza; ¡que no tenga que avergonzarme ni se rían de mí mis enemigos! 3 Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse: se avergonzarán los que traicionan en vano. 4 Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. 5 Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, Vau y yo espero en ti todo el día. 6 Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos. 7 No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud: por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad. 8 El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; 9 él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. 10 Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. 11 ¡Por el honor de tu Nombre, Señor, perdona mi culpa, aunque es muy grande! 12 ¿Hay alguien que teme al Señor? Él le indicará el camino que debe elegir: 13 su alma descansará feliz y su descendencia poseerá la tierra. 14 El Señor da su amistad a los que le temen y les hace conocer su alianza. 15 Mis ojos están siempre fijos en el Señor, porque él sacará mis pies de la trampa. 16 Mírame, Señor, y ten piedad de mí, porque estoy solo y afligido: 17 alivia las angustias de mi corazón, y sácame de mis tribulaciones. 18 Mira mi aflicción y mis fatigas, y perdona todos mis pecados. 19 Mira qué numerosos son mis enemigos y qué violento es el odio que me tienen. 20 Defiende mi vida y líbrame: que no me avergüence de haber confiado en ti; 21 la integridad y la rectitud me protegen, porque yo espero en ti, Señor.

22 Salva, Dios mío, a Israel de todas sus angustias.

Salmo 26 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 26:

1 De David. Súplica inicial Júzgame, Señor, porque he procedido con integridad. Yo he confiado en el Señor, sin desviarme jamás.

2 Examíname, Señor, y pruébame, sondea hasta lo más íntimo de mi ser; 3 porque tu amor está siempre ante mis ojos, y yo camino en tu verdad.

4 No me reúno con la gente falsa ni me doy con los hipócritas; 5 odio la compañía de los malhechores y no me uno a los malvados.

6 Por eso lavo mis manos en señal de inocencia y doy vueltas alrededor de tu altar, 7 proclamando tu alabanza en alta voz y narrando tus maravillas. 8 Yo amo la Casa donde habitas, el lugar donde reside tu gloria.

9 No me incluyas entre los pecadores ni entre los hombres sanguinarios: 10 ellos tienen las manos llenas de infamia, y su derecha está repleta de sobornos.

11 Yo, en cambio, procedo íntegramente: líbrame y concédeme tu gracia. 12 Mis pies están firmes sobre el camino llano, y en la asamblea bendeciré al Señor.

Salmo 27 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 27:

1 De David. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?

2 Cuando se alzaron contra mí los malvados para devorar mi carne, fueron ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropezaron y cayeron.

3 Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no temerá; aunque estalle una guerra contra mí, no perderé la confianza.

4 Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo.

5 Sí, él me cobijará en su Tienda de campaña en el momento del peligro; me ocultará al amparo de su Carpa y me afirmará sobre una roca.

6 Por eso tengo erguida mi cabeza frente al enemigo que me hostiga; ofreceré en su Carpa sacrificios jubilosos, y cantaré himnos al Señor.

7 ¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme!

8 Mi corazón sabe que dijiste: "Busquen mi rostro". Yo busco tu rostro, Señor, 9 no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda; no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador. 10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá.

11 Indícame, Señor, tu camino y guíame por un sendero llano, porque tengo muchos enemigos. 12 No me entregues a la furia de mis adversarios, porque se levantan contra mí testigos falsos, hombres que respiran violencia.

13 Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. 14 Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.

Salmo 28 [Día 4]

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SALMOS RESPONSORIALES Sal. 28:

1 De David. Yo te invoco, Señor; tú eres mi Roca, no te quedes callado, porque si no me respondes, seré como los que bajan al sepulcro.

2 Oye la voz de mi plegaria, cuando clamo hacia ti, cuando elevo mis manos hacia tu Santuario.

3 No me arrastres con los malvados ni con los que hacen el mal: con los que hablan de paz a su prójimo, mientras su corazón está lleno de maldad.

4 Trátalos conforme a sus acciones, como corresponde a su mala conducta; trátalos según la obra de sus manos, págales su merecido.

5 Ellos no valoran lo que hace el Señor ni la obra de sus manos: por eso él los derribará y no volverá a edificarlos.

6 Bendito sea el Señor, porque oyó la voz de mi plegaria; 7 el Señor es mi fuerza y mi escudo, mi corazón confía en él. Mi corazón se alegra porque recibí su ayuda: por eso le daré gracias con mi canto.

8 El Señor es la fuerza de su pueblo, el baluarte de salvación para su Ungido. 9 Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre.
* Jesús, María, José, la Sagrada Familia, eran una familia JUDÍA. Jesús era un judío practicante: iba cada Sábado a la Sinagoga, a participar del culto comunitario. Lc. 4. 16 cuenta que hace la lectura, y lee el libro del profeta Isaías; técnicamente, hizo la lectura de la HAFTARAT (como MAFTIR), o sea, leyó la selección de textos históricos o proféticos, relacionado a la Parashá de la semana (grupo de párrafos de la Torá = Pentateuco, que se leen en las casas y en las sinagogas, y que se lee después de la Parashá semanal).
* Este lugar nos ayudará a conocer nuestras raíces judías, y muchas razones por las que hacemos algunas cosas en la Iglesia.