LH Monástica

II VÍSPERAS * 24 de JUNIO

HIMNOS

HIMNO: Ut queant laxis.

LECTURAs BREVEs

AÑOS I*II [ América del Norte: Cistercienses ]

Gál. 4. 21-31

21 Ustedes que quieren someterse a la Ley, díganme: ¿No entienden lo que dice la Ley? 22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre. 23 El hijo de la esclava nació según la carne; en cambio, el hijo de la mujer libre, nació en virtud de la promesa. 24 Hay en todo esto un simbolismo: estas dos mujeres representan las dos Alianzas. La primera Alianza, la del monte Sinaí, que engendró un pueblo para la esclavitud, está representada por Agar, 25 porque el monte Sinaí está en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, ya que ella con sus hijos viven en la esclavitud. 26 Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre. 27 Porque dice la Escritura: ¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido. 28 Nosotros, hermanos, somos como Isaac, hijos de la promesa. 29 Y así como entonces el hijo nacido según la carne perseguía al hijo nacido por obra del Espíritu, así también sucede ahora. 30 Pero dice la Escritura: Echa a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la esclava no va a compartir la herencia con el hijo de la mujer libre. 31 Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la mujer libre.

Gál. 5. 1

1 Esta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.

AÑOS I*II [ LH Benedictinos ]

Hech. 13. 23-25

23 De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. 24 Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. 25 Y al final de su carrera, Juan decía: “Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias”.

Is. 40. 3-4

3 Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios!

4 ¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies!

Jn. 1. 30

30 A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.

Mt. 3. 3

3 A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: ‘Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.’

Mc. 1. 2-3

2 Como está escrito en el libro del profeta Isaías: Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino. 3 Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos,

Lc. 3. 4

4 como está escrito en el libro del profeta Isaías: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.

Jn. 1. 23

23 Y él les dijo: «Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».

CÁNTICO EVANGÉLICO: Magníficat

    Antífona/s:
  1. Ant.
    * Latín, original: Puer, qui natus est nobis, plus quam propheta est: hic est enim de quo Salvator ait: Inter natos mulierum non surrexit maior Joanne Baptista. (AM 928)
    * Vulgata Latina: [Jer. 20. 15] Maledictus vir qui annuntiavit patri meo, dicens: Natus est tibi puer masculus, et quasi gaudio lætificavit eum!

    * [BLPD|BCF|BCJ2|BLPD3]: [Texto de la LHRomana, 4 tomos] El niño que nos ha nacido es más que un profeta; es aquel de quien dice el Salvador: "Entre los nacidos de mujer no ha surgido nadie mayor que Juan Bautista."

    Jer. 20. 15

    15 ¡Maldito el hombre que dio a mi padre la noticia: “Te ha nacido un hijo varón”, llenándolo de alegría!

    Lc. 7. 28

    26 ¿Qué salieron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. 27 Él es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.

    28 Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan, y sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es más grande que él.

    Mt. 11. 9-11

    9 ¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. 10 Él es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, para prepararte el camino.

    11 Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.