LH Monástica

LÁUDES * MIÉRCOLES
INVITATORIO

Sal. 45

1 Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Para oboes. Canto.

2 El Señor es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre pronta en los peligros. 3 Por eso no tememos, aunque la tierra se conmueva y las montañas se desplomen hasta el fondo del mar; 4 aunque bramen y se agiten sus olas, y con su ímpetu sacudan las montañas. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

5 Los canales del Río alegran la Ciudad de Dios, la más santa Morada del Altísimo. 6 El Señor está en medio de ella: nunca vacilará; él la socorrerá al despuntar la aurora. 7 Tiemblan las naciones, se tambalean los reinos: él hace oír su voz y se deshace la tierra.

8 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

9 Vengan a contemplar las obras del Señor, él hace cosas admirables en la tierra: 10 elimina la guerra hasta los extremos del mundo; rompe el arco, quiebra la lanza y prende fuego a los escudos.

11 Ríndanse y reconozcan que yo soy Dios: yo estoy por encima de las naciones, por encima de toda la tierra.

12 El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.

1: Sal. 96 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

Sal. 96

1 ¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables. 2 Nubes y Tinieblas lo rodean, la Justicia y el Derecho son la base de su trono.

3 Un fuego avanza ante él y abrasa a los enemigos a su paso; 4 sus relámpagos iluminan el mundo; al verlo, la tierra se estremece.

5 Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra. 6 Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria.

7 Se avergüenzan los que sirven a los ídolos, los que se glorían en dioses falsos; todos los dioses se postran ante él.

8 Sión escucha y se llena de alegría, se regocijan las ciudades de Judá, a causa de tus juicios, Señor.

9 Porque tú, Señor, eres el Altísimo: estás por encima de toda la tierra, mucho más alto que todos los dioses.

10 Tú amas, Señor, a los que odian el mal, proteges la vida de tus fieles y los libras del poder de los malvados.

11 Nace la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. 12 Alégrense, justos, en el Señor y alaben su santo Nombre.

|*| [Ir a la antífona]

2: Sal. 35 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

Sal. 35

1 Del maestro de coro. De David, el servidor del Señor.

2 El pecado habla al impío en el fondo de su corazón; para él no hay temor de Dios, 3 porque se mira con tan buenos ojos que no puede descubrir ni aborrecer su culpa.

4 Las palabras de su boca son maldad y traición; dejó de ser sensato y de practicar el bien; 5 en su lecho, sólo piensa hacer el mal, se obstina en el camino del crimen y no reprueba al malvado.

6 Tu misericordia, Señor, llega hasta el cielo, tu fidelidad hasta las nubes. 7 Tu justicia es como las altas montañas, tus juicios, como un océano inmenso. Tú socorres a los hombres y a las bestias: 8 ¡qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Por eso los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

9 Se sacian con la abundancia de tu casa, les das de beber del torrente de tus delicias. 10 En ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz.

11 Extiende tu gracia sobre los que te reconocen, y tu justicia sobre los rectos de corazón. 12 ¡Que el pie del orgulloso no me alcance ni me derribe la mano del malvado!

13 Miren cómo cayeron los malhechores: fueron derribados, y ya no podrán levantarse.

|*| [Ir a la antífona]

3: Sal. 56 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

Sal. 56

1 Del maestro de coro. "No destruyas". De David. Mictán. Cuando, huyendo de Saúl, se escondió en la cueva.

2 Ten piedad de mí, Dios mío, ten piedad, porque mi alma se refugia en ti; yo me refugio a la sombra de tus alas hasta que pase la desgracia.

3 Invocaré a Dios, el Altísimo, al Dios que lo hace todo por mí: 4 él me enviará la salvación desde el cielo y humillará a los que me atacan. ¡Que Dios envíe su amor y su fidelidad!

5 Yo estoy tendido en medio de leones que devoran con avidez a los hombres; sus dientes son lanzas y flechas, su lengua, una espada afilada.

6 ¡Levántate, Dios, por encima del cielo, y que tu gloria cubra toda la tierra!

7 Ellos tendieron una red a mi paso, para que yo sucumbiera; cavaron una fosa ante mí, pero cayeron en ella.

8 Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme. Voy a cantar al son de instrumentos: 9 ¡despierta, alma mía! ¡Despierten, arpa y cítara, para que yo despierte a la aurora!

10 Te alabaré en medio de los pueblos, Señor, te cantaré entre las naciones, 11 porque tu misericordia se eleva hasta el cielo y tu fidelidad hasta las nubes.

12 ¡Levántate, Dios, por encima del cielo, y que tu gloria cubra toda la tierra!

|*| [Ir a la antífona]

4: CÁNTICO DE JUDIT 16: SEMANA 1 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

Jdt. 16. 1-2a. 13-15

1 Judit dijo: “¡Entonen un canto a mi Dios con tamboriles, canten al Señor con címbalos; compongan en su honor un salmo de alabanza, glorifiquen e invoquen su Nombre!

2 Porque el Señor es un Dios que pone fin a las guerras: él estableció su campamento en medio del pueblo y me libró de mis perseguidores.

13 Cantaré a mi Dios un canto nuevo: ¡Señor, tú eres grande y glorioso, admirable por tu poder e invencible!

14 Que te sirvan todas las criaturas, porque tú lo dijiste y fueron hechas, enviaste tu espíritu y él las formó, y nadie puede resistir a tu voz.

15 Las montañas y las aguas se sacudirán desde sus cimientos, las rocas se derretirán como cera en tu presencia, pero tú siempre te muestras propicio con aquellos que te temen.

|*| [Ir a la antífona]

5: CÁNTICO DE 1 SAMUEL 2: SEMANA 2 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

1 Sam. 2. 1-10

1 Entonces Ana oró, diciendo: "Mi corazón se regocija en el Señor, tengo la frente erguida gracias a mi Dios. Mi boca se ríe de mis enemigos, porque tu salvación me ha llenado de alegría.

2 No hay Santo como el Señor, porque no hay nadie fuera de ti, y no hay Roca como nuestro Dios.

3 No hablen con tanta arrogancia, que la insolencia no les brote de la boca, porque el Señor es el Dios que lo sabe todo, y es él quien valora las acciones.

4 El arco de los valientes se ha quebrado, y los vacilantes se ciñen de vigor; 5 los satisfechos se contratan por un pedazo de pan, y los hambrientos dejan de fatigarse; la mujer estéril da a luz siete veces, y la madre de muchos hijos se marchita.

6 El Señor da la muerte y la vida, hunde en el Abismo y levanta de él.

7 El Señor da la pobreza y la riqueza, humilla y también enaltece.

8 Él levanta del polvo al desvalido y alza al pobre de la miseria, para hacerlos sentar con los príncipes y darles en herencia un trono de gloria; porque del Señor son las columnas de la tierra y sobre ellas afianzó el mundo.

9 Él protege los pasos de sus fieles, pero los malvados desaparecerán en las tinieblas, porque el hombre no triunfa por su fuerza.

10 Los rivales del Señor quedan aterrados, el Altísimo truena desde el cielo. El Señor juzga los confines de la tierra; él fortalece a su rey y exalta la frente de su Ungido".

|*| [Ir a la antífona]

5: Sal. 149 [MIÉRCOLES |*| LÁUDES ]

***

Sal. 149

1 ¡Aleluya! Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2 que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey.

3 Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, 4 porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. 5 Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas.

6 Glorifiquen a Dios con sus gargantas y empuñen la espada de dos filos: 7 para tomar venganza de los pueblos y castigar a las naciones; 8 para atar con cadenas a sus reyes, y con grillos de hierro a sus jefes.

9 Así se les aplicará la sentencia dictada: esta es la victoria de todos sus* fieles. ¡Aleluya!

|*| [Ir a la antífona]

LECTURA. AÑO: I.

Rom. 8. 35. 37

35 ¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?

37 Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó.

LECTURA. AÑO: II.

Jb. 1. 21

21 y exclamó: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor!”.

Jb. 2. 10b

10 Pero él le respondió: “Hablas como una mujer insensata. Si aceptamos de Dios lo bueno, ¿no aceptaremos también lo malo?”. En todo esto, Job no pecó con sus labios.

CÁNTICO EVANGÉLICO [MAGNÍFICAT = CÁNTICO DE MARÍA]
Ant. * Concede tu misericordia, / Señor, recuerda tu alianza con Abraham.

Lc. 1. 68-79

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, 69 y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, 70 como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, 71 para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. 72 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, 73 del juramento que hizo a nuestro padre Abraham 74 de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, 75 lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. 76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; 78 gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, 79 para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».