LH Monástica

VÍSPERAS * 3 de JULIO

LECTURAs BREVEs

AÑOS I*II [ América del Norte: Cistercienses ]

1 Ped. 1. 3-9

3 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo, a una esperanza viva, 4 a una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera, que ustedes tienen reservada en el cielo. 5 Porque gracias a la fe, el poder de Dios los conserva para la salvación dispuesta a ser revelada en el momento final. 6 Por eso, ustedes se regocijan a pesar de las diversas pruebas que deben sufrir momentáneamente: 7 así, la fe de ustedes, una vez puesta a prueba, será mucho más valiosa que el oro perecedero purificado por el fuego, y se convertirá en motivo de alabanza, de gloria y de honor el día de la Revelación de Jesucristo. 8 Porque ustedes lo aman sin haberlo visto, y creyendo en él sin verlo todavía, se alegran con un gozo indecible y lleno de gloria, 9 seguros de alcanzar el término de esa fe, que es la salvación.

CÁNTICO EVANGÉLICO: Magníficat

    Antífona/s:
  1. Ant.
    * Latín, original: Misi digitum meum in fumras clavorum, et manum meam in, latus eius, et dixi: Dominus meus, et Deus meus, alleluia. (AM 480)
    * Vulgata Latina: [27] Deinde dicit Thomæ: Infer digitum tuum huc, et vide manus meas, et affer manum tuam, et mitte in latus meum: et noli esse incredulus, sed fidelis. [29] Dixit ei Jesus: Quia vidisti me, Thoma, credidisti: beati qui non viderunt, et crediderunt.

    * [BLPD|BCF|BCJ2|BLPD3]: * Introduje mis dedos en el lugar de los clavos, puse mi mano en su costado, y exclamé: «¡Señor mío y Dios mío!» Aleluia.

    Jn. 20. 27-29

    27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe». 28 Tomás respondió: «¡Señor mío y Dios mío!». 29 Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!».