LH Monástica

VIGILIA * 24 de JUNIO
INVITATORIO

HIMNOS

HIMNO: Antra deserti.
* NOCTURNO 1 [24 de JUNIO]
|*| El Nocturno 1 equivale a nuestro OFICIO DE LECTURAS: sus salmos anteceden a las LECTURAS BÍBLICAS que, en algunas comunidades monásticas, suelen ser las mismas de los 4 tomos de la LH.

LECCIONES o LECTURAS BÍBLICAS del NOCTURNO I

AÑOS A*B*C [ América del Norte: Cistercienses ]

Mal. 3. 1-7b. 19-34

1 Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el Ángel de la alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos.

2 ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos.

3 Él se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el Señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia.

4 La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años.

5 Yo me acercaré a ustedes para el juicio y atestiguaré decididamente contra los adivinos, los adúlteros y los perjuros, contra los que oprimen al asalariado, a la viuda y al huérfano, contra los que violan el derecho del extranjero, y no temen, dice el Señor de los ejércitos.

6 Porque yo, el Señor, no he cambiado, ¡pero ustedes no dejan de ser hijos de Jacob!

7 Desde la época de sus padres, ustedes se apartan de mis preceptos y no los observan. ¡Vuelvan a mí y yo me volveré a ustedes!, dice el Señor de los ejércitos. Ustedes dicen: “¿Cómo volveremos?”.

19 Porque llega el Día, abrasador como un horno. Todos los arrogantes y los que hacen el mal serán como paja; el Día que llega los consumirá, dice el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles raíz ni rama.

20 Pero para ustedes, los que temen mi Nombre, brillará el sol de justicia que trae la salud en sus rayos, y saldrán brincando como terneros bien alimentados.

21 Ustedes pisotearán a los impíos, que serán ceniza bajo la planta de sus pies, en el Día que yo preparo, dice el Señor de los ejércitos.

22 Acuérdense de la Ley de Moisés, mi servidor, a quien yo prescribí, en el Horeb, preceptos y leyes para todo Israel.

23 Yo les voy a enviar a Elías, el profeta, antes que llegue el Día del Señor, grande y terrible.

24 Él hará volver el corazón de los padres hacia sus hijos y el corazón de los hijos hacia sus padres, para que yo no venga a castigar el país con el exterminio total.

AÑOS I*II [ LH Común ]

Jer. 1. 4-10. 17-19

4 La palabra del Señor llegó a mí en estos términos:

5 “Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno, yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones”.

6 Yo respondí: “¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven”.

7 El Señor me dijo: 7 “No digas: ‘Soy demasiado joven’, porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene. 8 No temas delante de ellos, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–”.

9 El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: “Yo pongo mis palabras en tu boca. 10 Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar”.

17 En cuanto a ti, cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos.

18 Mira que hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sus sacerdotes y al pueblo del país.

19 Ellos combatirán contra ti, pero no te derrotarán, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–”.

Responsorio

Jn. 1. 6

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

Lc. 1. 17

17 Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».

Mc. 1. 4

4 así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.

Responsorio

Lc. 1. 13

13 Pero el Angel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan.

Jn. 1. 6

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

Responsorio

Jer. 1. 5

5 “Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno, yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones”.

Responsorio

Lc. 1. 13. 18. 15

13 Pero el Angel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan.

18 Pero Zacarías dijo al Angel: «¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada».

15 porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre,

* NOCTURNO II [24 de JUNIO]
|*| El NOCTURNO 2 es la vigilia donde, luego de los salmos, y de una brevísima lectura bíblica, se leen las LECTURAS PATRISTICAS, equivalentes a nuestras SEGUNDAS LECTURAS del Oficio.

LECTURAS PATRISTICAS del NOCTURNO II

LECTURA PATRÍSTICA, año I [ ]
|*| San Agustín, obispo, Sermón 293, 2-3 (Sermo 293, 2-3: PL 38, 1328)
Responsorio 1

Lc. 1. 17

17 Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».

Responsorio 2

Lc. 1. 62. 63

62 Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran.

63 Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados.

Lc. 1. 64. 67. 68

64 Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.

67 Entonces Zacarías, su padre, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente:

68 «Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo,

Responsorio 3

Lc. 7. 28

28 Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan, y sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es más grande que él.

Responsorio 4

Lc. 1. 28. 42

28 El Angel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».

42 exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!

Lc. 1. 14

14 El será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,

II. LECTURA PATRÍSTICA, año II [ ]
|*| San Agustín, obispo, Sermón 292, 1.2 (Sermo 292, 1. 2: PL 38, 1319-1320. 1321)
* NOCTURNO III [24 de JUNIO]
|*| El NOCTURNO 3, solo los Domingos y Fiestas, es la vigilia en la que sus CÁNTICOS preceden a la lectura del EVANGELIO de ese día importante.

EVANGELIOS y LECTURAS PATRISTICAS del NOCTURNO III

EVANGELIO |*| AÑO A [ LH Benedictinos ]

Lc. 1. 57-66. 80

57 Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. 58 Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

59 A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; 60 pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan». 61 Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre». 62 Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. 63 Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados. 64 Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 65 Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. 66 Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.

80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

LECTURA PATRÍSTICA, año A [ ]
|*| San cesáreo de Arlés, Sermón 216 (Sermo 216: CCL 104, 858-859)
Responsorio 1

Lc. 1. 76-77

76 Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, 77 para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados;

Responsorio 2

Lc. 7. 28

28 Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan, y sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es más grande que él.

Jn. 1. 6

6 Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

Responsorio 3

Lc. 1. 17

17 Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».

Lc. 1. 15

15 porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre,

Lc. 1. 66

66 Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.

EVANGELIO |*| AÑO B [ LH Benedictinos ]

Lc. 1. 57-66. 80

57 Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. 58 Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

59 A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; 60 pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan». 61 Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre». 62 Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. 63 Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados. 64 Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 65 Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. 66 Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.

80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

LECTURA PATRÍSTICA, año B [ ]
|*| De los sermones del beato abad san Gerrico, Sermón 1 (Sermo 1 in Nat. S. Ioannis Baptistæ, 3-4: SC 202, 318-320)
EVANGELIO |*| AÑO C [ LH Benedictinos ]

Lc. 1. 57-66. 80

57 Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. 58 Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.

59 A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; 60 pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan». 61 Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre». 62 Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. 63 Este pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados. 64 Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 65 Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. 66 Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?». Porque la mano del Señor estaba con él.

80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

LECTURA PATRÍSTICA, año C [ ]
|*| Sermón 24 de san Pedro Damián, obispo (Sermo 24: PL 144, 637)