ANTERIOR AL CONCILIO VATICANO II°

LUNES 18 POST PENTECOSTÉS = 4a semana de Septiembre

LITURGIA de las HORAS

MAITINES = VIGILIAs

NOCTURNO 1

BREVIARIO SENONENSE

Lección I [BREVIARIO SENONENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Ecli. 2. 1-9:

1 Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. 2 Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia. 3 Únete al Señor y no te separes, para que al final de tus días seas enaltecido. 4 Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. 5 Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación. 6 Confía en él, y él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en él.

7 Los que temen al Señor, esperen su misericordia, y no se desvíen, para no caer. 8 Los que temen al Señor, tengan confianza en él, y no les faltará su recompensa. 9 Los que temen al Señor, esperen sus beneficios, el gozo duradero y la misericordia.
Responsorio

R* Sab. 9. 4. 10-11:

4 dame la Sabiduría, que comparte tu trono, y no me excluyas del número de tus hijos.

10 Envíala desde los santos cielos, mándala desde tu trono glorioso, para que ella trabaje a mi lado y yo conozca lo que es de tu agrado: 11 así ella, que lo sabe y lo comprende todo, me guiará atinadamente en mis empresas y me protegerá con su gloria.

V Sant. 3. 17:

17 En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera.

Lección II [BREVIARIO SENONENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Ecli. 2. 10-14:

10 Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en el Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta? 11 Porque el Señor es misericordioso y compasivo, perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción. 12 ¡Ay de los corazones cobardes y de las manos que desfallecen, y del pecador que va por dos caminos! 13 ¡Ay del corazón que desfallece, porque no tiene confianza! A causa de eso no será protegido. 14 ¡Ay de ustedes, los que perdieron la constancia! ¿Qué van a hacer cuando el Señor los visite?
Responsorio

R* Ecli. 3. 14-16:

14 La ayuda prestada a un padre no caerá en el olvido y te servirá de reparación por tus pecados. 15 Cuando estés en la aflicción, el Señor se acordará de ti, y se disolverán tus pecados como la escarcha con el calor. 16 El que abandona a su padre es como un blasfemo y el que irrita a su madre es maldecido por el Señor.

V 1 Cor. 3. 13:

13 la obra de cada uno aparecerá tal como es, porque el día del Juicio, que se revelará por medio del fuego, la pondrá de manifiesto; y el fuego probará la calidad de la obra de cada uno.

Lección III [BREVIARIO SENONENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Ecli. 2. 15-18:

15 Los que temen al Señor no desobedecen sus palabras y los que lo aman siguen fielmente sus caminos. 16 Los que temen al Señor tratan de complacerlo y los que lo aman se sacian de su Ley. 17 Los que temen al Señor tienen el corazón bien dispuesto y se humillan delante de él: 18 "Abandonémonos en las manos del Señor y no en las manos de los hombres, porque así como es su grandeza es también su misericordia".
Responsorio

R* Rom. 12. 20-21:

20 Y en otra parte está escrito: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, amontonarás carbones encendidos sobre su cabeza. 21 No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien.

V Prov. 24. 17-18:

17 Si cae tu enemigo, no te alegres, y si tropieza, no te regocijes, 18 no sea que el Señor lo vea y lo tome a mal, y aparte de él su indignación.
BREVIARIO CENOMANENSE

Lección I [BREVIARIO CENOMANENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Dn. 3. 24-27:

24 El rey Nabucodonosor quedó estupefacto y se levantó rápidamente. Y tomando la palabra, dijo a sus cortesanos: “¿No eran tres los hombres que fueron atados y arrojados dentro del fuego?”. Ellos le respondieron, diciendo: “Así es, rey”. 25 Él replicó: “Sin embargo, yo veo cuatro hombres que caminan libremente por el fuego sin sufrir ningún daño, y el aspecto del cuarto se asemeja a un hijo de los dioses”. 26 Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y, tomando la palabra, dijo: “Sadrac, Mesac y Abed Negó, servidores del Dios Altísimo, salgan y vengan”. Y Sadrac, Mesac y Abed Negó salieron de en medio del fuego.

27 Una vez reunidos los prefectos, los gobernadores y los cortesanos del rey, comprobaron que el fuego no había tenido poder sobre el cuerpo de aquellos hombres, que sus cabellos no se habían quemado, que sus mantos estaban intactos y que ni siquiera el olor del fuego se había adherido a ellos.
Responsorio
[Nullus, pag. 345.]

R* Ecli. 2. 10:

10 Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en el Señor y quedó confundido? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?

V Flp. 4. 20:

20 A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Lección II [BREVIARIO CENOMANENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Dn. 3. 28-33:

28 Nabucodonosor tomó la palabra y dijo: “Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Negó, porque ha enviado a su Ángel y ha salvado a sus servidores, que confiaron en él y, quebrantando la orden del rey, entregaron su cuerpo antes que servir y adorar a cualquier otro dios que no fuera su Dios. 29 Por eso, yo doy este decreto: ‘Todo pueblo, nación o lengua que hable irreverentemente contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed Negó, será cortado en pedazos y su casa quedará reducida a un basural,porque no hay otro dios que pueda librar de esa manera’”. 30 Entonces Nabucodonosor hizo prosperar a Sadrac, Mesac y Abed Negó en la provincia de Babilonia.

31 “El rey Nabucodonosor, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan sobre toda la tierra: ¡Tengan ustedes paz en abundancia! 32 Me ha parecido bien publicar los signos y prodigios que ha realizado en mi favor el Dios Altísimo:

33 ¡Qué grandes son sus signos! ¡Qué poderosos sus prodigios! ¡Su reino es un reino eterno y su dominio dura de generación en generación!
Responsorio
[Tua,Pater, pag. 246]

R* Sab. 14. 3-4:

3 pero es tu Providencia, Padre, la que dirige el timón. Sí, tú has abierto un camino en el mar y un sendero seguro entre las olas,

4 mostrando así que puedes salvar de todo peligro, incluso si uno se embarca sin ninguna experiencia.

V Mt. 6. 13:

13 No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal.’

Lección III [BREVIARIO CENOMANENSE |>| NOCTURNO 1]

Podemos rezar tambien con estas biblias...

Dn. 4. 26-34:

26 Al cabo de doce meses, mientras se paseaba por la terraza del palacio real de Babilonia, 27 el rey tomó la palabra y dijo: “¿No es esta la gran Babilonia, que yo edifiqué como residencia real gracias a mi poderío y para gloria de mi majestad?”. 28 La palabra estaba todavía en la boca del rey, cuando cayó del cielo una voz: “A ti, rey Nabucodonosor, se dirige esta palabra: La realeza te será retirada. 29 Te arrojarán de entre los hombres y convivirás con los animales de los campos; te alimentarás de hierba como los bueyes, y pasarán sobre ti siete tiempos, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre la realeza de los hombres y él la da a quien quiere”. 30 En ese mismo instante, la palabra se cumplió en Nabucodonosor: él fue arrojado de entre los hombres; empezó a comer hierba como los bueyes y su cuerpo fue empapado por el rocío, hasta que sus cabellos crecieron como plumas de águila y sus uñas, como las de los pájaros.

31 Al cabo de los días fijados, yo, Nabucodonosor, levanté mis ojos hacia el cielo, y recobré la razón. Entonces bendije al Altísimo, glorifiqué y celebré al que vive eternamente, cuyo dominio es un dominio eterno y cuyo reino dura de generación en generación.

32 Todos los habitantes de la tierra no cuentan para nada ante él; él hace lo que le agrada con el Ejército de los cielos y con los habitantes de la tierra, y no hay nadie que pueda tomarle la mano y decirle: “¿Qué haces?”.

33 En ese momento, recobré la razón; y para gloria de mi realeza, también recuperé la majestad y el esplendor. Mis familiares y mis dignatarios acudieron a mí; yo fui restablecido en mi reino y mi grandeza se acrecentó extraordinariamente. 34 Ahora yo, Nabucodonosor, glorifico, exalto y celebro al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia. Y él tiene poder para humillar a los que caminan con arrogancia.
Responsorio
[R/. Confitebor, pag. 246]

R* Ecli. 51. 1-2:

1 Quiero darte gracias, Señor y Rey, y alabarte, Dios, mi salvador. Yo do y gracias a tu Nombre, 2 porque tú has sido mi protector y mi ayuda, y has librado mi cuerpo de la perdición, del lazo de la lengua calumniadora y de los labios que traman mentiras. Frente a mis adversarios, tú has sido mi ayuda y mes has librado,

V Heb. 2. 12:

12 cuando dice: “Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos, te alabaré en medio de la asamblea.”
BREVIARIO TULLENSE

Lección I [BREVIARIO TULLENSE |>| NOCTURNO 1]

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2 Mac. 3. 1-8:

1 Cuando la Ciudad santa se encontraba en completa paz y las leyes se observaban a la perfección, gracias a la piedad y a la rectitud del Sumo Sacerdote Onías, 2 solía suceder que hasta los mismos reyes honraban el Santuario y lo enriquecían con espléndidos regalos, 3 hasta tal punto que Seleuco, rey de Asia, mantenía con sus propios recursos todas las expensas para la celebración de los sacrificios. 4 Pero un tal Simón, de la familia de Bilgá, que había sido designado administrador del Templo, tuvo diferencias con el Sumo Sacerdote en lo relativo al control de los mercados de la ciudad. 5 Como no lograba imponerse a Onías, acudió a Apolonio de Tarso, que era entonces gobernador de Celesiria y de Fenicia, 6 y le comunicó que el tesoro de Jerusalén estaba repleto de incontables riquezas, tanto que la cantidad de dinero era incalculable y muy superior al presupuesto de los sacrificios, y nada impedía que fuera puesto a disposición del rey.

7 En una audiencia con el rey, Apolonio lo puso al tanto de las riquezas que la habían sido denunciadas, y el rey designó a Heliodoro, su encargado de negocios, y lo envió con la orden de incautarse de aquellos tesoros. 8 Heliodoro emprendió inmediatamente el viaje, fingiendo que inspeccionaba las ciudades de Celesiria y Fenicia, aunque su intención era cumplir los planes del rey.
Responsorio
[IGUAL AL I DEL DOMINGO 18°]

Lección II [BREVIARIO TULLENSE |>| NOCTURNO 1]

...se trataba de unos depósitos pertenecientes a las viudas y a los huérfanos. (v. 10)...todos reconocieron claramente la soberanía de Dios. (v. 28)

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[No figura en el breviario...] 2 Mac. 3. 9-22:

9 Al llegar a Jerusalén, fue recibido amistosamente por el Sumo Sacerdote de la ciudad, al que informó sobre la denuncia que se había hecho y le manifestó el motivo de su presencia, preguntándole si todo eso era verdad. 10 El Sumo Sacerdote le explicó que se trataba de unos depósitos pertenecientes a las viudas y a los huérfanos, 11 y que una parte pertenecía a Hircano, hijo de Tobías, que era un personaje de posición muy elevada. Contrariamente a la calumniosa denuncia de Simón, el total ascendía a cuatrocientos talentos de plata y doscientos de oro. 12 Y no se podía defraudar a los que habían depositado su confianza en la santidad de ese Lugar y en la inviolable majestad de aquel Templo venerado en todo el mundo.

13 Pero Heliodoro, siguiendo las órdenes del rey, sostenía inflexiblemente que aquellas riquezas debían ser confiscadas en beneficio del tesoro real. 14 En la fecha fijada, Heliodoro procedió a realizar el inventario de los bienes, con gran consternación de toda la ciudad: 15 los sacerdotes, postrados ante el altar con sus ornamentos sagrados, suplicaban al Cielo, que había dictado la ley sobre los bienes en depósito, rogándole que los conservara intactos para quienes los habían depositado. 16 A uno se le partía el alma con solo mirar el rostro del Sumo Sacerdote, porque su aspecto y su palidez revelaban la angustia de su alma. 17 El miedo y el temblor estremecían todo su cuerpo, descubriendo a quienes lo observaban el sufrimiento de su corazón. 18 Además, algunos salían de sus casas en grupos para hacer rogativas públicas, a causa del inminente ultraje a que se vería expuesto el Santuario; 19 las mujeres, ceñidas de cilicio debajo de los senos, se aglomeraban en las calles; las más jóvenes, habitualmente recluidas, corrían, unas a las puertas, otras a los muros, y otras, se asomaban por las ventanas. 20 Todas elevaban sus plegarias con los brazos extendidos hacia el Cielo. 21 Daba pena ver a la muchedumbre postrada desordenadamente, y al Sumo Sacerdote lleno de ansiedad y de angustia. 22 Mientras ellos rogaban al Señor todopoderoso que guardara intactos los bienes depositados, dando plena seguridad a sus dueños,

2 Mac. 3. 23-28:

23 Heliodoro, por su parte, comenzó a ejecutar lo que se había propuesto.

24 Pero cuando ya se encontraba con su escolta junto al Tesoro, el Soberano de los espíritus y de toda Potestad se manifestó tan esplendorosamente que todos los que se habían atrevido a venir con él, heridos por el poder de Dios, quedaron sin fuerzas y acobardados. 25 Porque se les apareció un caballo montado por un temible jinete y ricamente enjaezado, el cual, arrojándose con ímpetu, levantó contra Heliodoro sus cascos delanteros. El jinete aparecía cubierto con una armadura de oro. 26 También se le aparecieron otros dos jóvenes de extraordinario vigor, resplandecientes por su hermosura y vestidos espléndidamente: ellos se pusieron uno a cada lado y lo azotaban sin cesar, moliéndolo a golpes. 27 Heliodoro cayó en tierra, envuelto en una densa oscuridad, y en seguida lo recogieron y lo sacaron en una camilla. 28 Así llevaban ahora, incapaz de valerse por sí mismo, al que poco antes había entrado al Tesoro, acompañado de numeroso séquito y de toda su escolta. Y todos reconocieron claramente la soberanía de Dios.
Responsorio
[IGUAL AL II° DEL DOMINGO 18°]

Lección III [BREVIARIO TULLENSE |>| NOCTURNO 1]

[Heliodoro] daba testimonio delante de todos de las obras del gran Dios, que él había contemplado con sus propios ojos. (v. 36)

Podemos rezar tambien con estas biblias...

[No figura en el breviario...] 2 Mac. 3. 23-31:

23 Heliodoro, por su parte, comenzó a ejecutar lo que se había propuesto.

24 Pero cuando ya se encontraba con su escolta junto al Tesoro, el Soberano de los espíritus y de toda Potestad se manifestó tan esplendorosamente que todos los que se habían atrevido a venir con él, heridos por el poder de Dios, quedaron sin fuerzas y acobardados. 25 Porque se les apareció un caballo montado por un temible jinete y ricamente enjaezado, el cual, arrojándose con ímpetu, levantó contra Heliodoro sus cascos delanteros. El jinete aparecía cubierto con una armadura de oro. 26 También se le aparecieron otros dos jóvenes de extraordinario vigor, resplandecientes por su hermosura y vestidos espléndidamente: ellos se pusieron uno a cada lado y lo azotaban sin cesar, moliéndolo a golpes. 27 Heliodoro cayó en tierra, envuelto en una densa oscuridad, y en seguida lo recogieron y lo sacaron en una camilla. 28 Así llevaban ahora, incapaz de valerse por sí mismo, al que poco antes había entrado al Tesoro, acompañado de numeroso séquito y de toda su escolta. Y todos reconocieron claramente la soberanía de Dios.

29 Mientras él yacía derribado por la fuerza divina, sin habla y sin esperanza de salvación, 30 los judíos bendecían al Señor, que había glorificado su propio Lugar. El Templo, que poco antes había estado lleno de miedo y consternación, desbordaba ahora de alegría y de júbilo por la manifestación del Señor todopoderoso. 31 En seguida, algunos de los acompañantes de Heliodoro rogaron a Onías que invocara al Altísimo a fin de que perdonara la vida al que ya estaba a punto de expirar.

2 Mac. 3. 32-36:

32 El Sumo Sacerdote, temiendo que el rey sospechara que los judíos habían atentado contra Heliodoro, ofreció un sacrificio por su curación. 33 Mientras el Sumo Sacerdote ofrecía el sacrificio de expiación, se aparecieron otra vez a Heliodoro los mismos jóvenes, cubiertos con las mismas vestiduras y, puestos de pie, le dijeron: “Da muchas gracias al Sumo Sacerdote Onías, porque por su intercesión el Señor te concede la vida. 34 Y ahora tú, que has sido castigado por el Cielo, anuncia a todos la grandeza del poder de Dios”. Dicho esto, desaparecieron.

35 Heliodoro, después de ofrecer un sacrificio al Señor y de orar largamente al que le había concedido la vida, se despidió de Onías y volvió con sus tropas adonde estaba el rey. 36 Y daba testimonio delante de todos de las obras del gran Dios, que él había contemplado con sus propios ojos.
Responsorio
[IGUAL AL III° DEL DOMINGO 18°]