Nahúm 1: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

LA IRA DEL SEÑOR

El oráculo de Nahúm comienza con un Salmo alfabético interrumpido después de la undécima letra, que evoca, a la manera de Sal. 18. 8-16, la lucha de Dios contra el caos y sus grandes proezas puestas de manifiesto en el Diluvio, en el Éxodo y en el Sinaí. En este oráculo se proclama la justicia y la omnipotencia de Dios, que “aniquila a los que se rebelan contra él” (1. 8), pero a la vez “es lento para enojarse” y “bueno con los que esperan en él” (1. 3,7). A ese poema siguen una serie de sentencias proféticas que contraponen el castigo de Asiria y la salvación de Israel.

[2 al 8]

Alef2 * El señor es un Dios celoso y vengador,
el Señor es vengador e irascible.
El Señor se venga de sus adversarios
y guarda rencor a sus enemigos.
3 * El señor es lento para enojarse,
pero es grande en poder
y no deja a nadie impune.
Él camina en la tempestad y el huracán,
la nube es el polvo de sus pies.
Guímel 4 Él increpa al mar y lo seca,
y agota todos los ríos;
el Basán y el Carmelo languidecen,
se marchita el verdor del Líbano.
He5 Las montañas tiemblan ante él,
se deshacen las colinas;
en su presencia se hunde la tierra,
el mundo y todos sus habitantes.
Zain6 ¿Quién se mantendrá de pie ante su furor?
¿Quién resistirá al ardor de su ira?
Su furia se derrama como fuego,
y las rocas se parten ante él.
Tet7 El Señor es bueno con los que esperan en él,
es un refugio en el día de la angustia;
reconoce a los que confían en él
8 cuando pasa la inundación;
aniquila a los que se rebelan contra él
y persigue a sus enemigos en las tinieblas.

A los jefes de Judá [ 9 | 10 ]

9 ¿Que traman ustedes contra el Señor ?
Él aniquila por completo,
y la calamidad no se repetirá dos veces.
10 Como un manojo de espinas enmarañadas,
como la paja seca,
ellos serán completamente devorados.

A Judá [ 12 | 13 ]

12 Así habla el Señor:
Por compactos y numerosos que sean,
ellos serán talados y desaparecerán.
Aunque yo te humillé,
ya no volveré a humillarte.
13 Ahora quebraré el yugo que pesa sobre ti
y romperé tus ataduras.

Al rey de Nínive [ 14 | 14 ]

14 El Señor decreta contra ti:
Ninguna descendencia perpetuará tu nombre;
extirparé del templo de tus dioses
las imágenes esculpidas y fundidas,
y haré de tu sepulcro una ignominia.
3

Ver Éx. 34. 6-7 y nota Éx. 13. 22

1. Éx. 34. 6-7:

6 El Señor pasó delante de él y exclamó: “El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, y pródigo en amor y fidelidad. 7 Él mantiene su amor a lo largo de mil generaciones y perdona la culpa, la rebeldía y el pecado; sin embargo, no los deja impunes, sino que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y cuarta generación”.
11

“El que concibe planes siniestros”: con estas palabras, más allá del actual rey de Nínive, el profeta tiene en vista a Senaquerib, por la arrogancia con que este soberano asirio desafió al Dios de Israel (2 Rey. 19. 4, 16).

1. 2 Rey. 19. 4, 16: