Nehemías 8: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

LA GRAN ASAMBLEA LITÚRGICA

Con la reconstrucción del Templo y la reedificación de las murallas, Jerusalén comienza a recobrar su verdadero rostro. Pero el Templo y la Ciudad santa son inseparables del Pueblo de Dios. También la comunidad tenía que ser restaurada, y el fundamento de su renovación no podía ser otro que la Palabra de Dios. Por eso Esdras completa la obra de sus predecesores, promulgando solemnemente la Ley del Señor y tomando severas medidas a fin de asegurar su cumplimiento.

Es difícil determinar el contenido y la extensión del “libro de la Ley de Moisés”, leído y comentado por Esdras y por los levitas en presencia del pueblo. Lo único que puede decirse es que dicho texto incluía una parte importante del Pentateuco, en cuya redacción él mismo había participado, como escriba versado en “la Ley del Dios del cielo” (Esd. 7. 21).

A partir de ese momento, la Ley se convirtió en la piedra angular de la religiosidad judía. Este fuerte apego a la observancia de la Ley impidió que el Judaísmo se diluyera en un ambiente hostil. Pero a fuerza de querer asegurar a toda costa la ejecución material de las prescripciones legales, el culto de la Ley llegó a ser una verdadera esclavitud, impuesta en nombre de Dios (Mt. 23. 2-4; Hech. 15. 10). Con sus actitudes y su enseñanza, Jesús va a denunciar severamente y a corregir esta deformación.

La lectura pública de la Ley [ 1 | 12 ]

1 [bj] Esd. 3. 1 [bpe] 2 Rey. 22

1 * Todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que está ante la puerta del Agua. Entonces dijeron a Esdras, el escriba, que trajera el libro de la Ley de Moisés, que el Señor había dado a Israel.

2 [bj] *Éx. 23. 16; *Éx. 34. 22; *Lev. 23. 24; *Núm. 29. 1 [bnp] Deut. 31. 9-13

2 El sacerdote Esdras trajo la Ley ante la asamblea, compuesta por los hombres, las mujeres y por todos los que podían entender lo que se leía. Era el primer día del séptimo mes.

3 [bpe] Deut. 31. 9-13

3 Luego, desde el alba hasta promediar el día, leyó el libro en la plaza que está ante la puerta del Agua, en presencia de los hombres, de las mujeres y de todos los que podían entender. Y todo el pueblo seguía con atención la lectura del libro de la Ley.
4 Esdras, el escriba, estaba de pie sobre una tarima de madera que habían hecho para esa ocasión. Junto a él, a su derecha, estaban Matitías, Semá, Anaías, Urías, Jilquías y Maaseías, y a su izquierda Pedaías, Misael, Malquías, Jasúm, Jasbadaná, Zacarías y Mesulám. 5 Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo –porque estaba más alto que todos– y cuando lo abrió, todo el pueblo se puso de pie.

6 [bti] Neh. 5. 13

6 Esdras bendijo al Señor, el Dios grande, y todo el pueblo, levantando las manos, respondió: “¡Amén! ¡Amén!”. Luego se inclinaron y se postraron delante del Señor con el rostro en tierra.

7 [bj] Esd. 7. 6+; *Esd. 9. 48

7 Josué, Baní, Serebías, Iamín, Acub, Sabtai, Hodías, Maaseías, Quelitá, Azarías, Jozabad, Janán y Pelaías –los levitas– exponían la Ley al pueblo, que se mantenía en sus puestos. 8 Ellos leían el libro de la Ley de Dios, con claridad, e interpretando el sentido, de manera que se comprendió la lectura.
9 Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote escriba, y los levitas que instruían al pueblo, dijeron a todo el pueblo: “Este es un día consagrado al Señor, su Dios: no estén tristes ni lloren”. Porque todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la Ley.

10 [bpe] Deut. 16. 11 [bnp] Deut. 16. 11; Deut. 26. 11

10 Después añadió: “Ya pueden retirarse; coman bien, beban un buen vino y manden una porción al que no tiene nada preparado, porque este es un día consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, porque la alegría en el Señor es la fortaleza de ustedes”. 11 Y los levitas serenaban al pueblo, diciendo: “¡Tranquilícense! Este día es santo: no estén tristes”. 12 Todo el pueblo se fue a comer y a beber, a repartir porciones y a hacer grandes festejos, porque habían comprendido las palabras que les habían enseñado.

La celebración de la fiesta de las Chozas [ 13 | 18 ]

13 [bnp] Lev. 23. 33-43; Deut. 16. 13-15 [bpe] Esd. 3. 4-5

13 El segundo día, los jefes de familia de todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron junto a Esdras, el escriba, para profundizar las palabras de la Ley.

14 [bj] Lev. 23. 33-36. 39-43; Éx. 23. 14+; *Lev. 23. 27. 34. 39; *Núm. 29. 12-38; *Lev. 16; *Lev. 23. 27 [bti] Deut. 16. 13-15

14 Y en la Ley que el Señor había promulgado por medio de Moisés, encontraron escrito que los israelitas debían habitar en chozas durante la Fiesta del séptimo mes,

15 [blpd] Lev. 23. 33-43

15 * y que debían anunciarlo y publicar la proclama por todas sus ciudades y por Jerusalén, en estos términos: “Salgan a la montaña y traigan ramas de olivo, de olivo silvestre, de mirto, de palmera y de árboles frondosos, para hacer chozas, como está escrito”. 16 El pueblo fue a buscar ramas, y se hicieron chozas sobre sus techos, en sus patios y en los atrios de la Casa de Dios, en la plaza de la puerta del Agua y en la plaza de la puerta de Efraím.

17 [bj] *2 Rey. 23. 22; *2 Crón. 35. 18; *Deut. 16. 13; *Esd. 3. 4 [bpe] Jos. 5; 2 Crón. 30. 26

17 Toda la asamblea de los que habían vuelto del cautiverio hicieron chozas y habitaron en ellas. Desde los días de Josué, hijo de Nun, hasta ese día, los israelitas no habían hecho nada igual. La alegría fue muy grande.

18 [vd] Núm. 29. 35; Lev. 23. 36

18 Día tras día, desde el primer día de la semana hasta el último, se leyó el libro de la Ley de Dios. Durante siete días se celebró la Fiesta, y al octavo día hubo una asamblea solemne, como está establecido.
8

En este capítulo y el siguiente, Esdras pasa a ocupar el primer plano, mientras que a Nehemías apenas se lo nombra (v. 9). Esta brusca interrupción del relato hace pensar que los caps. 8-9 pertenecían originariamente a la fuente que utilizó el Cronista para la composición de Esd. 7-10.

1

La “puerta del Agua” se encontraba al sudeste de la explanada del Templo, cerca de la Fuente de Guijón. Ver nota 1 Rey. 1. 33.

15

Ver Lev. 23. 33-43.

1. Lev. 23. 33-43:

33 El Señor dijo a Moisés: 34 Habla en estos términos a los israelitas: Además, el día quince de este séptimo mes se celebrará la fiesta de las Chozas en honor del Señor, durante siete días. 35 El primer día habrá una asamblea litúrgica, y ustedes no harán ningún trabajo servil. 36 Durante siete días presentarán una ofrenda que se quema para el Señor. Al octavo día, celebrarán una asamblea litúrgica y presentarán una ofrenda que se quema para el Señor: es una asamblea solemne y ustedes no harán ningún trabajo.

37 Estas son las fiestas del Señor, en las que ustedes convocarán las asambleas litúrgicas y presentarán ofrendas que se queman para el Señor –holocaustos, oblaciones, sacrificios y libaciones, según corresponda a cada día– 38 además de los sábados del Señor, y de los dones, las ofrendas votivas y las ofrendas voluntarias que ustedes ofrezcan al Señor.

39 El día quince del séptimo mes, cuando hayan cosechado los productos de la tierra, celebrarán la Fiesta del Señor durante siete días. El primero y el octavo día serán de descanso. 40 El primer día ustedes tomarán frutos de los mejores árboles, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del río, y se alegrarán en la presencia del Señor, su Dios, durante siete días. 41 Así celebrarán la Fiesta del Señor durante siete días cada año, en el séptimo mes. Este es un decreto válido para siempre, a lo largo de las generaciones. 42 Durante siete días vivirán en chozas. Así tendrán que hacerlo todos los nativos de Israel, 43 para que las generaciones futuras sepan que yo hice vivir en chozas a los israelitas, cuando los hice salir del país de Egipto. Yo soy el Señor, su Dios.