1 Tesalonicenses 5: El Libro del Pueblo de Dios - La Biblia

La vigilancia cristiana [ 1 | 11 ]

1 [bj] Dn. 2. 21

1 Hermanos, en cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba.

2 [blpd] Mt. 24. 42-44 [bj] Mt. 24. 36. 43; 2 Ped. 3. 10; Apoc. 3. 3; Jr. 6. 14

2 * Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche.

3 [bj] Lc. 21. 34-35; Jr. 4. 31+; Mt. 24. 8+

3 Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores del parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.

4 [bj] Ef. 5. 8+ [bp] Jer. 6. 14; Am. 2. 14s; Jn. 8. 12

4 Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón:

5 [blpd] Jn. 12. 36; Ef. 5. 8 [bj] Jn. 8. 12+; Rom. 13. 12-13

5 * todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas.

6 [bj] Mt. 24. 42+; 1 Ped. 1. 13; 1 Ped. 4. 7; 1 Ped. 5. 8

6 No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios. 7 Los que duermen lo hacen de noche, y también los que se emborrachan.

8 [blpd] Ef. 6. 16-17 [bj] Is. 59. 17; Ef. 6. 11+; 1 Cor. 13. 13+; 1 Tes. 1. 3; 1 Tes. 1. 10+

8 * Nosotros, por el contrario, seamos sobrios, ya que pertenecemos al día: revistámonos con la coraza de la fe y del amor, y cubrámonos con el casco de la esperanza de la salvación. 9 Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo,

10 [bj] 1 Tes. 4. 14+

10 que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a él.

11 [bj] Ef. 2. 20+

11 Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.

Exhortaciones referentes a la vida comunitaria [ 12 | 22 ]

12 [bj] 1 Cor. 16. 16

12 Les rogamos, hermanos, que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, es decir, con aquellos que los presiden en nombre del Señor y los aconsejan. 13 Estímenlos profundamente, y ámenlos a causa de sus desvelos.
Vivan en paz unos con otros.

14 [bp] Is. 35. 4; Is. 61. 1 [bj] 2 Tes. 3. 6-12; Rom. 14. 1

14 Los exhortamos también a que reprendan a los indisciplinados, animen a los tímidos, sostengan a los débiles, y sean pacientes con todos.

15 [bj] Éx. 21. 25+; Mt. 5. 38s; Rom. 12. 17; Gál. 6. 10; Col. 3. 12-13

15 Procuren que nadie devuelva mal por mal. Por el contrario, esfuércense por hacer siempre el bien entre ustedes y con todo el mundo. 16 Estén siempre alegres.

17 [bj] Heb. 13. 17; Tit. 1. 5+; Gál. 6. 6

17 Oren sin cesar.

18 [bj] Ef. 5. 20; Ef. 4. 3

18 Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús. 19 No extingan la acción del Espíritu;

20 [bj] 1 Cor. 12+

20 no desprecien las profecías;

21 [bj] 1 Cor. 12. 10+

21 examínenlo todo y quédense con lo bueno.

22 [bj] Jb. 1. 1. 8; Jb. 2. 3 [bc] Prov. 16. 17; Ez. 18. 27; Mal. 2. 6; Jb. 2. 3; Prov. 3. 7; Prov. 11. 19; Prov. 13. 19

22 * Cuídense del mal en todas sus formas.

Despedida [ 23 | 28 ]

23 [bj] 2 Tes. 3. 16; Is. 11. 6+

23 * Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedes se conserven irreprochables en todo su ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.

24 [bj] 1 Tes. 3. 13+; 1 Cor. 1. 9+; 2 Tes. 3. 3

24 El que los llama es fiel, y así lo hará.

25 [bp] Éx. 34. 6

25 Hermanos, rueguen también por nosotros.

26 [blpd] Rom. 16. 16 [bj] Rom. 15. 30+; 2 Tes. 3. 1

26 * Saluden a todos los hermanos con un beso santo.

27 [bj] 2 Cor. 13. 12+; Col. 4. 16

27 Les recomiendo en nombre del Señor que hagan leer esta carta a todos los hermanos.
28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
5 2

Ver Mt. 24. 42-44; 2 Ped. 3. 10.

1. Mt. 24. 42-44:

42 Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. 43 Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. 44 Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

2. 2 Ped. 3. 10:

10 Sin embargo, el Día del Señor llegará como un ladrón, y ese día, los cielos desaparecerán estrepitosamente; los elementos serán desintegrados por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será consumida.
5

Ver Jn. 12. 36; Ef. 5. 8.

1. Jn. 12. 36:

36 Mientras tengan luz, crean en la luz y serán hijos de la luz».

2. Ef. 5. 8:

8 Antes, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz.
8

Is. 59. 17. Ver Ef. 6. 16-17.

1. Is. 59. 17:

17 Él se puso la justicia por coraza y sobre su cabeza, el casco de la salvación; se vistió con la ropa de la venganza y se envolvió con el manto del celo.

2. Ef. 6. 16-17:

16 Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno. 17 Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
22

Jb. 1. 1.

1. Jb. 1. 1:

1 Había en el país de Us un hombre llamado Job. Este hombre era íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal.
23

La división del hombre en «espíritu, alma y cuerpo» no tiene un carácter científico. El «espíritu» puede designar el principio divino de la vida en Cristo, o más bien, la parte más elevada del hombre, que está abierta a la influencia del Espíritu Santo.