Sal. 62: TODOS (desde sus COLECCIONES)

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  1. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» Coro SAN CLEMENTE: san Juan
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Señor, mi Dios, mi alma tiene sed de Ti.
    Ant.: Señor, mi Dios,
    mi alma tiene sed de Ti.

    1. 2Señor, tú eres mi Dios,
    yo te busco ardientemente;
    mi alma tiene sed de ti,
    por ti suspira mi carne
    como tierra sedienta, reseca y sin agua.

    2. 3Sí, yo te contemplé en el Santuario
    para ver tu poder y tu gloria.
    4Porque tu amor vale más que la vida,
    mis labios te alabarán.

    3. 5Así te bendeciré mientras viva
    y alzaré mis manos en tu Nombre.
    6Mi alma quedará saciada
    como con un manjar delicioso,
    y mi boca te alabará
    con júbilo en los labios.

    4. 7Mientras me acuerdo de ti en mi lecho
    y en las horas de la noche medito en ti,
    8veo que has sido mi ayuda
    y soy feliz a la sombra de tus alas.

  2. Santa María Magdalena.
    »»» Coro SAN CLEMENTE: san Juan
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: Señor, mi Dios, mi alma tiene sed de Ti.
    Ant.: Señor, mi Dios,
    mi alma tiene sed de Ti.

    1. 2Señor, tú eres mi Dios,
    yo te busco ardientemente;
    mi alma tiene sed de ti,
    por ti suspira mi carne
    como tierra sedienta, reseca y sin agua.

    2. 3Sí, yo te contemplé en el Santuario
    para ver tu poder y tu gloria.
    4Porque tu amor vale más que la vida,
    mis labios te alabarán.

    3. 5Así te bendeciré mientras viva
    y alzaré mis manos en tu Nombre.
    6Mi alma quedará saciada
    como con un manjar delicioso,
    y mi boca te alabará
    con júbilo en los labios.

    4. 8Veo que has sido mi ayuda
    y soy feliz a la sombra de tus alas.
    9Mi alma está unida a ti,
    tu mano me sostiene.

  3. DOMINGO 22 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» Hna. CECILIA LÓPEZ: Mater Dei - San Luis
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: Señor, mi Dios, te busco desde la aurora: mi alma tiene sed de Ti.
    Ant.: Señor, mi Dios, te busco desde la aurora:
    mi alma tiene sed de Ti.

    1. Dios mío, desde la aurora te busco,
    Mi alma tiene sed de Ti;
    Señor por Ti yo suspiro,
    Como tierra reseca y sedienta;
    Yo quiero contemplarte en tu Santuario
    Y ver tu gloria y tu poder.

    2. Porque tu amor vale más que la vida,
    Mis labios te alabarán
    Así te bendeciré mientras viva
    Y alzaré mis manos en tu Nombre
    Mi alma quedará saciada
    Y mis labios te cantarán jubilosos.

    3. Me acuerdo de Ti en mi lecho,
    y velando, medito en Ti,
    porque siempre has sido mi refugio,
    y soy feliz a la sombra de tus alas,
    mi alma está unida a Ti
    y tu mano me sostiene.

  4. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» Hna. CECILIA LÓPEZ: Mater Dei - San Luis
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Señor, mi Dios, te busco desde la aurora: Mi alma tiene sed de Ti.
    Ant.: Señor, mi Dios, te busco desde la aurora:
    Mi alma tiene sed de Ti.

    1. Dios mío, desde la aurora te busco,
    Mi alma tiene sed de Ti;
    Señor por Ti yo suspiro,
    Como tierra reseca y sedienta;
    Yo quiero contemplarte en tu Santuario
    Y ver tu gloria y tu poder.

    2. Porque tu amor vale más que la vida,
    Mis labios te alabarán
    Así te bendeciré mientras viva
    Y alzaré mis manos en tu Nombre
    Mi alma quedará saciada
    Y mis labios te cantarán jubilosos.

    3. Me acuerdo de Ti en mi lecho,
    y velando, medito en Ti,
    porque siempre has sido mi refugio,
    y soy feliz a la sombra de tus alas,
    mi alma está unida a Ti
    y tu mano me sostiene.

  5. Santa María Magdalena.
    »»» Hna. CECILIA LÓPEZ: Mater Dei - San Luis
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: Señor mi Dios, te busco desde la aurora, mi alma tiene sed de Ti.
    Ant.: Señor mi Dios,
    te busco desde la aurora,
    mi alma tiene sed de Ti.

    1. Dios mío, desde la aurora te busco,
    Mi alma tiene sed de Ti;
    Señor por Ti yo suspiro
    Como tierra reseca y sedienta;
    Yo quiero contemplarte en tu Santuario
    Y ver tu gloria y tu poder.

    2. Porque tu amor vale más que la vida
    Mis labios te alabarán,
    Así te bendeciré mientras viva
    Y alzaré mis manos en tu Nombre,
    Mi alma quedará saciada
    Y mis labios te cantarán jubilosos.

    3. Me acuerdo de Ti en mi lecho
    y velando, medito en Ti,
    porque siempre has sido mi refugio
    y soy feliz a la sombra de tus alas,
    mi alma está unida a Ti
    y tu mano me sostiene.

  6. DOMINGO 22 DURANTE EL AÑO, A | 32, A| 12, C.
    »»» ATHENAS y TOBÍAS BUTELER
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: Mi alma tiene sed de Ti , Señor.
    Ant.: Mi alma tiene sed
    de Ti , Señor.

    1. 2Señor, tú eres mi Dios,
    yo te busco ardientemente;
    mi alma tiene sed de ti,
    por ti suspira mi carne
    como tierra sedienta, reseca y sin agua.

    2. 3Sí, yo te contemplé en el Santuario
    para ver tu poder y tu gloria.
    4Porque tu amor vale más que la vida,
    mis labios te alabarán.

    3. 5Así te bendeciré mientras viva
    y alzaré mis manos en tu Nombre.
    6Mi alma quedará saciada
    como con un manjar delicioso,
    y mi boca te alabará
    con júbilo en los labios.

    4. 8Veo que has sido mi ayuda
    y soy feliz a la sombra de tus alas.
    9Mi alma está unida a ti,
    tu mano me sostiene.

  7. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» NATALIA CÁCERES
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: Mi alma tiene sed de Ti, Señor, Dios mío.
    Ant.: Mi alma tiene sed de Ti,
    Señor, Dios mío.

    1. 2Señor, tú eres mi Dios,
    yo te busco ardientemente;
    mi alma tiene sed de ti,
    por ti suspira mi carne
    como tierra sedienta, reseca y sin agua.
    3Sí, yo te contemplé en el Santuario
    para ver tu poder y tu gloria.
    4Porque tu amor vale más que la vida,
    mis labios te alabarán.

    2. 5Así te bendeciré mientras viva
    y alzaré mis manos en tu Nombre.
    6Mi alma quedará saciada
    como con un manjar delicioso,
    y mi boca te alabará
    con júbilo en los labios.
    7Mientras me acuerdo de ti en mi lecho
    y en las horas de la noche medito en ti,
    8veo que has sido mi ayuda
    y soy feliz a la sombra de tus alas.

  8. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» Cantemos los Salmos: P. Gabriel Alarcón
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti,
    Señor, Dios mío.

    1. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua.

    2. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios.

    3. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándole.
    Me saciaré de manjares exquisitos,
    y mis labios te alabarán jubilosos.

    4. En el lecho me acuerdo de ti
    y velando medito en ti,
    porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo.

  9. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» MÚSICA CATÓLICA EMAÚS
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.

    1. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
    de ti sedienta está mi alma.
    Señor, todo mi ser te añora
    como el suelo reseco añora el agua.

    2. Para admirar tu gloria y tu poder,
    con este afán te busco en tu santuario.
    Pues mejor es tu amor que la existencia;
    siempre, Señor, te alabarán mis labios.

    3. Podré así bendecirte mientras viva
    y levantar en oración mis manos.
    De lo mejor se saciará mi alma.
    Te alabaré con jubilosos labios.

    4. Por que tú mi Dios fuiste mi auxilio
    y a tu sombra Señor canto con gozo;
    a Ti se adhiere mi alma
    y tu diestra me da seguro apoyo.

  10. DOMINGO 22 DURANTE EL AÑO, A | 12, C.
    »»» Juan Gómez Austria
    »»» Sal. 62. 2. 3-4. 5-6. 8-9
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.

    1. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
    de ti sedienta está mi alma.
    Señor, todo mi ser te añora,
    como el suelo reseco añora el agua.

    2. Para admirar tu gloria y tu poder,
    con este afán te busco en tu santuario.
    Pues mejor es tu amor que la existencia;
    siempre, Señor, te alabarán mis labios.

    3. Podré así bendecirte mientras viva
    y levantar en oración mis manos.
    De lo mejor se saciará mi alma;
    te alabaré con jubilosos labios.

    4. Porque fuiste mi auxilio
    y a tu sombra, Señor, canto con gozo.
    A ti se adhiere mi alma
    y tu diestra me da seguro apoyo.

  11. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» Juan Gómez Austria
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.

    1. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
    de ti sedienta está mi alma.
    Señor, todo mi ser te añora
    como el suelo reseco añora el agua.

    2. Para admirar tu gloria y tu poder,
    con este afán te busco en tu santuario.
    Pues mejor es tu amor que la existencia;
    siempre, Señor, te alabarán mis labios.

    3. Podré así bendecirte mientras viva
    y levantar en oración mis manos.
    De lo mejor se saciará mi alma.
    Te alabaré con jubilosos labios.

    4. Por que tú mi Dios fuiste mi auxilio
    y a tu sombra Señor canto con gozo...
    a Ti se adhiere mi alma
    y tu diestra me da seguro apoyo.

  12. DOMINGO 22 DURANTE EL AÑO, A | 12, C.
    »»» Salmos para la Liturgia
    »»» Sal. 62. 2. 3-4. 5-6. 8-9
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.
    Ant.: Señor, mi alma tiene sed de ti.

    1. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
    de ti sedienta está mi alma.
    Señor, todo mi ser te añora,
    como el suelo reseco añora el agua.

    2. Para admirar tu gloria y tu poder,
    con este afán te busco en tu santuario.
    Pues mejor es tu amor que la existencia;
    siempre, Señor, te alabarán mis labios.

    3. Podré así bendecirte mientras viva
    y levantar en oración mis manos.
    De lo mejor se saciará mi alma;
    te alabaré con jubilosos labios.

    4. Porque fuiste mi auxilio
    y a tu sombra, Señor, canto con gozo.
    A ti se adhiere mi alma
    y tu diestra me da seguro apoyo.

  13. Señor, Tú eres mi Dios (Salmo 63).
    »»» MANU:
    »»» Sal. 62
  14. Mi Alma Tiene Sed.
    »»» PEDRO RUBALCAVA
    »»» Sal. 62. 2-6. 8-9
    Ant.: // Señor, mi alma tiene sed de ti. (Bis)
    Ant.: // Señor, mi alma tiene sed de ti. (Bis)

    1. Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
    de ti sedienta está mi alma.
    Señor, y todo mi ser te añora
    como tierra seca añora el agua.

    2. Con este afán yo te busco en el santuario;
    para admirar tu gloria y tu poder.
    Pues es mejor tu amor que la existencia;
    siempre te alabarán mis labios.

    3. Podré así bendecirte mientras viva
    y alzar en oración mis manos.
    De lo mejor se saciará mi alma;
    te alabaré con jubilosos labios.

    4. Aun cuando descanso pienso en ti, Señor;
    toda la noche en ti medito.
    Pues tú fuiste un refugio para mí, Señor,
    me alegré a la sombra de tus alas.

  15. Por Ti madrugo.
    »»» PEDRO RUBALCAVA
    »»» Sal. 62. 2-9
    Ant.: ¡Por Tí madrugo, para contemplar tu fuerza y gloria!
    Ant.: ¡Por Tí madrugo,
    para contemplar
    tu fuerza y gloria!

    1. Oh Dios, tú eres mi Dios,
    por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua.

    2. ¡Cómo te contemplaba en el Santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios.

    3. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré de manjares exquisitos
    y mis labios te alabarán jubilosos.

    4. En el lecho me acuerdo de ti
    y velando medito en ti,
    porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas
    canto con júbilo.
    Mi alma está unida a ti
    y tu diestra me sostiene.

  16. DOMINGO 22 DURANTE EL AÑO, A | 12, C.
    »»» RESPONDE y ACLAMA
    »»» Sal. 62. 2. 3-4. 5-6. 8-9
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti,
    Señor, Dios mío.

    1. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua.

    2. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios.

    3. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándole.
    Me saciaré como de enjundia y de manteca,
    y mis labios te alabarán jubilosos.

    4. Porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
    mi alma está unida a ti,
    y tu diestra me sostiene.

  17. DOMINGO 32 DURANTE EL AÑO, A.
    »»» RESPONDE y ACLAMA
    »»» Sal. 62. 2-8
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
    Ant.: Mi alma está sedienta de ti,
    Señor, Dios mío.

    1. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua.

    2. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios.

    3. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré como de enjundia y de manteca,
    y mis labios te alabarán jubilosos.

    4. En el lecho me acuerdo de ti
    y velando medito en ti,
    porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo.

  18. Salmo 62 (2-9).
    »»» ABADÍA de DUEÑAS
    »»» Sal. 62. 2-9
    Ant.: Por ti madrugo, Dios mio, para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluia.
    Ant.: Por ti madrugo, Dios mio,
    para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluia.

    1. Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
    mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti,
    como tierra reseca, agostada, sin agua.

    2. ¡Cómo te contemplaba en el santuario
    viendo tu fuerza y tu gloria!
    Tu gracia vale más que la vida,
    te alabarán mis labios.

    3. Toda mi vida te bendeciré
    y alzaré las manos invocándote.
    Me saciaré como de enjundia y de manteca,
    y mis labios te alabarán jubilosos.

    4. En el lecho me acuerdo de ti
    y velando medito en ti,
    porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
    mi alma está unida a ti,
    y tu diestra me sostiene.